Juicio a las terapias

Hablemos sobre el plan del gobierno frente a las pseudoterapias, su paternalismo y los actores implicados

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En 2018 el Gobierno aprueba el "Plan para la Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias" (MSCBS y MCIU, 2018) y, en este contexto, nuestro enfoque es evaluado. Esto refleja cómo ciertos sectores sociopolíticos, científicos y académicos no están contemplando que la terapia Gestalt es una corriente de la Psicología Humanista reconocida desde 1971 por la American Psychologial Association (APA) (Aanstoos et al., 2000) y considerada como uno de los tres tipos de terapia humanista especialmente influyentes (APA, 2009). Además, se está produciendo un desprestigio social que resulta paradójico pues la Gestalt (así nombrada por el Gobierno, sin terapia delante), aunque está fuera del listado de pseudoterapias y ha superado la primera fase de evaluación (Ayala, 2022), está siendo catalogada como pseudociencia por algunos ámbitos que se abanderan de defender el rigor científico, cuando actualmente no existe ni evidencia de ello, ni un marco legal que ampare esta afirmación.

Fisuras del “Plan para la Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias” (MSCBS y MCIU, 2018):

Lo primero que es necesario destacar es que el Plan del Gobierno de 2018 sienta sus bases en un informe anterior del año 2011, el “Documento de análisis sobre la situación de las terapias naturales” (MSPSI, 2011), existiendo una palpable diferencia entre ambos textos que nos plantea cuáles pueden haber sido los motivos que han ocasionado un cambio tan llamativo en el criterio y la forma de transmitir la información en ese lapso de años. Por ejemplo, en el documento antecesor del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (MSPSI, 2011) no se utiliza ni una sola vez el prefijo pseudo, pues la denominación utilizada es la de “terapias naturales”, y se considera que la ausencia de evidencia científica sobre la eficacia “no debe ser considerada siempre como sinónimo de ineficacia” (MSPSI, 2011, p. 3). Sin embargo, en el “Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias” (MSCBS y MCIU, 2018) el término “pseudoterapia” se introduce ya en el propio título para hacer alusión a falsas terapias, citándose de manera reiterada a lo largo del texto (veinticinco veces en las trece páginas del documento) y en la misma proporción que la expresión “evidencia científica”, aunque resulta llamativo que no aporta explicación alguna sobre lo que se entiende por evidencia científica en el caso de las psicoterapias (Gimeno- Bayón y Rosal, 2019), por lo que difícilmente se va a poder evaluar adecuadamente la eficacia.

Además, parece que el fundamento de este Plan no es conocer las técnicas que inciden en la salud mental, sino que desde una perspectiva paternalista pretende resolver la supuesta confusión que existe en la ciudadanía entre lo que es y no es medicina basada en la evidencia científica y poner en conocimiento los potenciales efectos deletéreos asociados a las pseudoterapias. En este sentido, el tono de preocupación y alarma que aparece en el Plan de 2018 con referencia al uso y efectos sobre la salud de las pseudoterapias es mucho mayor que en el primer documento que se redactó, en el que se utiliza una nomenclatura más neutra relativa a terapias naturales, alternativas, complementarias, no convencionales... y se establece que los mayores riesgos para el usuario están relacionados con “la ingestión de sustancias que pueden originar interacciones e incluso toxicidad, o por efectuarse manipulaciones sobre el cuerpo que inadecuadamente realizadas pueden originar problemas de lesiones” (MSPSI, 2011, p. ix).

A diferencia de esto, el “Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias” considera pseudoterapia “a la sustancia, producto, actividad o servicio con pretendida finalidad sanitaria que no tenga soporte en el conocimiento científico ni evidencia científica que avale su eficacia y su seguridad” (MSCBS y MCIU, 2018, p. 3) y entre los riesgos asociados a su uso dispone que “la utilización de pseudoterapias afecta negativamente a la salud, sea perpetuando algunas dolencias, generando otras o, incluso, aumentando el riesgo de muerte” (p. 4). De esta manera, frente a la misma lista de 139 técnicas que recogen ambos informes se percibe claramente un aumento en la peligrosidad y el alarmismo, lo que además de justificar la obligación que se reitera en el Plan de proteger de forma integral a toda la sociedad de las pseudoterapias, podría estar relacionado con los actores que han intervenido en la elaboración de dichos informes: mientras que para el análisis de situación de las terapias naturales (MSPSI, 2011) formularon aportaciones sobre el documento colegios profesionales, sociedades y asociaciones del ámbito nacional e internacional; para el diseño del Plan del Gobierno elaborado siete años después, las propuestas que se han tenido en cuenta provienen de actores que tienen una posición muy concreta en relación a las pseudociencias y ninguno de ellos pertenece a la parte afectada por este problema, considerándose exclusivamente las líneas de actuación aportadas por la “Asociación para Proteger el Enfermo de Terapias Pseudocientíficas, Círculo Escéptico, Farmaciencia, Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad y la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico” (MSCBS y MCIU, 2018, p. 13).

Por otro lado, en el marco del “Plan de Protección para la Salud frente a las Pseudociencias” (MSCBS y MCIU, 2018) y bajo el compromiso que se establece en el mismo de poner en marcha acciones de comunicación y sensibilización dirigidas a la ciudadanía, en febrero de 2019 el Gobierno lanza la campaña #coNprueba (2023) frente a las pseudoterapias y las pseudociencias, en la que aparecen ciertas incongruencias dignas de reseña. El eslogan utilizado para concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de comprobar y ser críticos con la información sobre terapias sin evidencia científica es “Siempre coNprueba, que no te la jueguen”, siendo su misión prioritaria sensibilizar a la sociedad a favor de la evidencia científica, así como aportar información accesible y veraz con dos fines interconectados: por un lado, ayudarles a tomar decisiones responsables frente a las pseudoterapias, y por el otro, cumplir con su obligación de proteger el derecho básico de la salud frente a “técnicas con pretendida finalidad sanitaria” (MSCBS, 2019). Existe una página web habilitada que recoge las acciones del Gobierno en esta materia y da acceso a informes y noticias, así como a los vídeos y gráficos de la campaña de comunicación; y lo que resulta sorprendente es que una campaña que defiende el conocimiento, la evidencia y el rigor científico, utilice en su vídeo de presentación un anuncio basado en estrategias de ridiculización para desprestigiar a las pseudociencias (MCI, 2019).

Esto ha tenido un impacto negativo para aquellas terapias que han sido señaladas en evaluación, concretamente en el caso de la terapia Gestalt ha contribuido a que proliferen en los medios digitales múltiples noticias sobre su dudosa eficacia (Bulnes, 2023; Redondo, 2021; Rojas, 2023). Además, pareciera que la decisión sobre la inclusión de ciertas terapias en la categoría de pseudoterapias está tomada de antemano y ejemplo de ello es la alusión implícita que hace uno de los gráficos utilizados en la campaña donde, bajo el lema “Para curarte necesitas algo más que agua con azúcar”, se está relegando a la homeopatía al estado de pseudociencia, cuando ésta aún está en estado de evaluación. Cuanto menos resulta paradójico que una campaña realizada por una institución legitimada como fuente de fiabilidad y que promueve la transparencia en la información para combatir la desinformación y erradicar la confusión de la ciudadanía, utilice campañas que de manera muy sutil hacen justamente lo contrario.

Por último, cabe cuestionar si el criterio de demarcación entre ciencia y pseudociencia que está utilizando el “Plan de Protección para la Salud frente a las Pseudociencias” (MSCBS y MCIU, 2018) es el adecuado para evaluar a las psicoterapias en general. Por un lado, no existe un criterio científico unificado y validado por profesionales y asociaciones propias del ámbito de la psicología y en el que estén representadas todas las corrientes psicológicas importantes que existen dentro de la psicoterapia, entre ellas la humanista. Y por el otro, tampoco se está teniendo en cuenta el paradigma de la psicología, sino que el Plan se vertebra sobre el actual contexto sociopolítico de nuestro país y se rige por lo que se entiende por “evidencia científica” dentro del paradigma hegemónico de la ciencia, basado en el modelo médico. Muestra de ello es que el criterio de demarcación entre ciencia y pseudoterapia que se está utilizando se centra en un tipo muy concreto de estudios propios de investigaciones médicas, los Ensayos Controlados Aleatorizados (ECA), así como en las revisiones sistemáticas y metaanálisis que de ellos derivan. Este tipo de ensayos (ECA), aunque son coherentes con el modelo médico y considerados el “estándar de oro” para evaluar la eficacia de un tratamiento (Shean, 2014), proponen una artificialidad que difícilmente se va a poder reproducir en las condiciones reales del contexto terapéutico (Gimeno-Bayón y Rosal, 2019).

Es por ello que, utilizar únicamente como criterio de demarcación una metodología que no es adecuada ni contempla las particularidades de los métodos y modelos de investigación en psicoterapia, nos permite inferir que el Gobierno está incurriendo en un cientificismo y fundamentalismo metodológico que está favoreciendo que enfoques psicológicos consolidados y reconocidos por la American Psychological Association (APA) como igual de eficaces que el resto, estén siendo cuestionados como pseudociencias (Crespo, 2019). Además, la presencia del modelo médico es redundante a lo largo de todo el Plan del Gobierno, pues no solo las comprobaciones sobre evidencia científica se han hecho a partir de ECA, sino que las búsquedas bibliográficas se han realizado en una base de datos (PubMed) de revistas biomédicas y aparece una institución médica, el Instituto Carlos III, como encargada de recibir y revisar las alegaciones propuestas (REDETS, 2019). Todo esto tiene importantes repercusiones para muchas de las psicoterapias que están siendo evaluadas y solo beneficia a aquellos enfoques en los que ha proliferado la investigación siguiendo la única metodología científica que se propone como válida para obtener evidencia sobre la eficacia en los tratamientos. Sin duda, esta visión dogmática y acrítica para demarcar la ciencia de la pseudociencia soslaya la pluralidad que existe en psicoterapia.

Referencias

Aanstoos, C. M. [Christopher M.], Serlin, I. A. [Ilene A.] y Greening, T [Thomas]. (2000). A history of Division 32 (Humanistic Psychology). En D. A. Dewsbury, Unification through division: Histories of the divisions of the American Psychological Association (Vol. 5, pp. 85-112). American Psychological Association. https://doi.org/10.1037/10356-004

APA - American Psychological Association (APA). (2009). Different approaches to psychotherapy. https://www.apa.org/topics/psychotherapy/approaches

Ayala, R. [Raquel]. (2022). Pseudociencia, investigación en psicoterapia y Terapia Gestalt. Revista de la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG). https://aetg.es/PseudocienciaInvestigaciónenPsicoterapiayTG

Bulnes, A. [Ana]. (2013, 2 de marzo). De constelaciones familiares a Gestalt: por qué algunas pseudoterapias atrapan a mujeres y cuáles son sus peligros. El País. https://elpais.com/de-constelaciones-familiares-a-gestalt/

Campaña #coNprueba (2023). Informes. https://www.conprueba.es/informes

Crespo, C. [Cristina]. (2019, 12 de marzo). Las pseudociencias a debate: ¿un pulso entre intereses y rigor científico? National Geographic. https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2019/03/pseudociencias-a-debate

David, D. [Daniel], Cristea, I. [Iona] y Hofmann, S. G. [Stefan G.]. (2018). Why Cognitive Behavioral Therapy is the current gold standard of psychotherapy. Frontiers in Psychiatry, 9, 4. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2018.00004

Gimeno-Bayón, A. [Ana] y Rosal, R. [Ramón]. (2019). ¿La Psicología Humanista como Pseudociencia? Revista de Psicoterapia, 30(112), 165-188. https://doi.org/10.33898/rdp.v30i112.285

MCI - Ministerio de Ciencia e Innovación (MCI). (2019, 28 de febrero). No te la juegues, #coNprueba [vídeo en línea]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=3uon7hnujzA

MSCBS - Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS). (2019, 28 de febrero). El Gobierno lanza la campaña #CoNprueba frente a las pseudoterapias y las pseudociencias [Comunicado de prensa]. https://www.sanidad.gob.es/en/gabinete/notasPrensa.do?id=4527

MSCBS y MCIU - Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MSCBS y MCIU). (2018). Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias. https://www.sanidad.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/20181141118135247771.pdf

MSPSI - Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (MSPSI). (2011). Documento de análisis sobre la situación de las terapias naturales. https://www.sanidad.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf

REDETS - Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (REDETS). (2019). Publicaciones disponibles sobre la eficacia y seguridad de las técnicas para uso con pretendida finalidad sanitaria a evaluar en el marco del Plan para la Protección a la Salud frente a las Pseudoterapias. https://www.REDETS.es/PublicacionesEficacia/técnicasPretendidaFinalidadSanitaria/EvaluaciónPlanProtección.pdf

Redondo, M. [Mónica]. (2011, 5 de julio). El dilema de la terapia Gestalt: entre la pseudoterapia, las sectas y la psicología. Hipertextual. https://hipertextual.com/2021/07/terapia-gestalt-pseudoterapia

Rojas, A. [Ana]. (2023, 4 de marzo). Los riesgos de las pseudoterapias en la salud mental: “rozan el sectarismo”. Público. https://www.publico.es/sociedad/riesgos-pseudoterapias-salud-mental-rozan-sectarismo.html

Sarrió, C. [Clotilde]. (2018, 13 de marzo). La terapia gestalt no es una pseudociencia ni una mala ciencia. Psyciencia. https://www.psyciencia.com/la-terapia-gestalt-no-es-una-pseudociencia-ni-una-mala-ciencia-replica/

Shean, G. [Glenn]. (2014). Limitations of Randomized Control Designs in Psychotherapy Research. Advances in Psychiatry, 1-5. https://doi.org/10.1155/2014/561452


REVISTA DE TERAPIA GESTALT - Nº 44
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