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<title><![CDATA[Example One RSS Feed]]></title>
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<lastBuildDate>Wed, 16 Oct 2024 16:20:00 +0200</lastBuildDate>
<language>es</language>
<copyright>Copyright (C) 2009 mywebsite.com</copyright>
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<title><![CDATA[Incorporando la investigación en las escuelas]]></title>
<category>Artículo</category>
<description><![CDATA[ <p>En estos momentos, vemos interesante cuestionarnos incorporar la investigación a las escuelas de formación avaladas por la AETG, este artículo es un ejemplo de lo que se puede crear si alentamos a las escuelas. Presentamos un estudio de diseño experimental de caso único realizado por el psicólogo y doctor Pablo Herrera (2018).</p>
<p>Resulta verdaderamente alentador que todos los terapeutas que han participado en este estudio (8 mujeres y 2 hombres), sean estudiantes del programa de maestría en el Centro de Psicoterapia Gestalt de Santiago de Chile, de tercer curso, y hayan podido publicar en una revista indexada en JCR (Journal Citation Reports).</p>
<p>Parten de la justificación de que a pesar de la eficacia comprobada de los tratamientos de TCC para los trastornos de ansiedad, entre el 33% y el 50% de los pacientes, no responden o abandonan estos tratamientos (citando a Lambert, 2013). Buscar abordajes alternativos basados en la evidencia que puedan complementar al tratamiento prevalente de TCC, puede ampliar las posibilidades de ayuda psicológica para pacientes con ansiedad y, aunque la terapia gestalt (TG, en adelante) puede ser una alternativa efectiva, hay poca evidencia empírica sobre su eficacia con la ansiedad. El objetivo de este estudio es proveer evidencia sobre la eficacia de la terapia Gestalt con clientes diagnosticados con ansiedad. </p>
<p>El estudio resulta interesante, porque utilizan el diseño experimental de caso único con análisis de series temporales (SCTS) y demuestra la aplicación de SCTS en una red de investigación basada en la práctica, en donde, un solo caso es estudiado longitudinalmente, a lo largo de diferentes fases antes, durante y después de la intervención psicoterapéutica. El SCTS proporciona una alternativa aceptable a los tratamientos controlados aleatorios (ECA) que usan grupos, es ventajoso para estudiar la eficacia de los modelos de psicoterapia que no pueden o prefieren no utilizar la metodología ECA y proporciona valiosos beneficios adicionales.</p>
<p>Es un experimento porque se compara al paciente con y sin intervención, recolectando datos de línea de base para evaluar los problemas del paciente (variable dependiente) sin intervención (condición de control) y luego recolectando datos durante y después de la intervención para la comparación (condición de intervención). Por lo tanto, el paciente funciona como su propio control (p.323). Igualmente se puede observar cuáles sesiones de terapia tuvieron un impacto positivo, neutral o negativo en el problema presentado por el paciente y así ilustrar, cómo el proceso de cambio se desarrolla con el tiempo, identificando las fases o puntos de inflexión críticos en el proceso de cambio.</p>
<p>Los criterios de inclusión para poder participar como terapeutas en esta investigación han sido: 1) tener cinco o más años de formación en Psicología, Trabajo Social o Psiquiatría, 2) tener dos o más años (al menos 360 horas) de entrenamiento en TG, 3) acceso a la supervisión con un supervisor entrenado en TG durante la duración del tratamiento.</p>
<p>En cuanto al diseño experimental, es de tipo A-B-A, con tres fases: 1) una fase inicial de línea de base sin la terapia (dos semanas, comenzando en la sesión de evaluación “0” y terminando antes de la primera sesión de terapia), 2) una fase de terapia (un mínimo de ocho sesiones de TG) y 3) una fase de seguimiento (dos semanas, comenzando desde la última sesión de terapia). </p>
<p>Los instrumentos que se utilizan son: la <em>Entrevista Neuropsiquiátrica Internacional</em> [MINI] (6.0; Sheehan <em>et al</em>., 2010), la <em>Escala de Ansiedad de Hamilton</em> (Hamilton, 1959), el <em>Cuestionario de Resultados</em> [OQ-45.2] (Lambert <em>et al</em>., 1996), el <em>Inventario de Depresión de Beck</em> [BDI-1] (Beck, 1978), el <em>Target Complaints</em> (Battle, Imber y Hoehn-Saric, 1966) y el <em>Therapist Experience Journal</em>, basado en el CSEP-II <em>Experiential Therapy Session Form</em> (Elliot, 2003).</p>
<p>Se plantean tres preguntas de investigación:
I) ¿Hay mejoría pre-post? Y, si es así, ¿cuán grande es?
II) ¿Es el cambio clínicamente significativo? Y,
III) ¿Se puede atribuir la mejoría al proceso terapéutico?</p>
<p>Los resultados del estudio confirman que la TG puede ser un tratamiento útil para la ansiedad dado que, en casi todos los casos, nueve de los diez, se observa el cambio pre y post, hay claros indicadores de que el cambio es significativo clínicamente y, se puede atribuir a la terapia.</p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/investigacion-terapia-gestalt-educacion_1.jpg" alt="" /></p>
<p>Promover la investigación siguiendo el ejemplo de Herrera, podría ayudar a establecer la eficacia de modalidades como la terapia Gestalt. Es por ello que animamos a las escuelas a incentivar estas iniciativas de estudio añadiendo al marco formativo investigación y animando a la participación.</p>
<p>La Comisión de Investigación de la AETG en este movimiento de impulso en investigación, se ha integrado en importantes proyectos europeos que abordan la investigación clínica desde una perspectiva gestáltica. Entre ellos, destaca el Practitioner Case Study Project, dirigido por Christine Stevens, con la participación de Nuria Maldonado y la futura colaboración de Lorena Rodríguez, Ana Núñez y Marta O'Kelly. Este proyecto investiga casos clínicos basados en la práctica terapéutica real, estructurados bajo un protocolo que incluye enfoques cercanos a la Terapia Gestalt, como la Terapia Centrada en la Persona y la Terapia Focalizada en la Emoción (EFT).</p>
<p>Además, compartimos la celebración de la incorporación de nuestra compañera Enara García, también de la Comisión de Investigación, al grupo homónimo de la Asociación Europea de Terapia Gestalt (EAGT), siendo la primera vez que un terapeuta español se une a esta comisión. </p>
<p>Con todos estos avances, miramos con optimismo el crecimiento hacia la investigación en gestalt.</p>
<p>REFERENCIAS</p>
<p>Battle, C. C., Imber, S. D. y Hoehn-Saric, R. (1966). Target complaints as criteria of improvement. <em>American Journal of Psychotherapy, 20</em>(1), 184–192.</p>
<p>Beck, A. T. (1978). <em>Beck Depression Inventory</em>. San Antonio. Harcourt Brace Jocanocich</p>
<p>Elliott, R. (2003) CSEP-II<em> Experiential Therapy Session Form</em>. University of Toledo Department of Psychology.</p>
<p>Hamilton, M. (1959). The assessment of anxiety states by rating. <em>The British Journal of Medical Psychology, 32</em>(1), 50–55.</p>
<p>Herrera, P., Mstibovskyi, I., Roubal, J., y Brownell, P. (2018). Researching Gestalt Therapy for Anxiety in Practice-Based Settings: A Single-Case Experimental Design. <em>Revista Argentina de Clínica Psicológica, XXVII</em>(2), 321-352. <a href="https://doi.org/10.24205/03276716.2018.1066">https://doi.org/10.24205/03276716.2018.1066</a></p>
<p>Lambert, M.; Burlingame, G.; Umphress, V.; Hansen, N.; Verneersch, D. y  Clouse, G. (1996). The Reliability and Validity of the Outcome Questionnaire. <em>Clinical Psychology and Psychotherapy, 3</em>, 106-116.</p>
<p>Lambert, M. (2013). <em>Berginand Garfield's handbook of Psychotherapy and Behavior Change. </em>John Wiley&amp;Sons.</p>
<p>Publicado por Sonia Ramírez Reinoso y Lorena Rodríguez-Campo.</p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=investigación-en-las-escuelas</link>
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<pubDate>Wed, 16 Oct 2024 16:20:00 +0200</pubDate>
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<title><![CDATA[El proceso de publicación]]></title>
<category>Artículo</category>
<description><![CDATA[ <p>Una vez que hemos completado nuestro trabajo de investigación, el proceso no ha concluido. Ahora, es importante que una revista acepte nuestro producto.</p>
<p>Cuando seleccionamos la revista a la cual enviaremos nuestro artículo, nos enfrentamos a decisiones importantes. Al subir un trabajo por ejemplo, es común que la revista nos imponga la condición de afirmar que estamos presentando un trabajo original, sin haber sido previamente publicado en ninguna otra revista. Por lo tanto, la elección de la revista adquiere gran importancia.</p>
<p><strong>Recomendaciones para la elección de la revista:</strong></p>
<p><strong>Buscar revistas dentro de un campo o temática concreta</strong>. Por ejemplo, en Psicología Clínica, Psicología Aplicada, Psicología Multidisciplinar, Psicología Educacional, Psicología Social, Psicología Experimental.</p>
<p><strong>Buscar revistas con llamadas (call) específicas para un número especial (special issue) que van a sacar</strong>. Por ejemplo, en 2023, la revista <em>Psicothema</em> (JCR-Q1) propuso uno sobre la “Comprensión y Prevención de la Conducta Suicida”. Para este año, la revista International <em>Journal of Clinical and Health Psychology</em>, acaba de presentar una convocatoria sobre “Intervenciones (neuro)psicológicas basadas en la evidencia para el envejecimiento y la demencia” (por si alguien está interesada, la fecha última de presentación de manuscritos es el 15 de julio).</p>
<p><strong>Elegir en base a últimas publicaciones sobre el tema</strong>, aunque la revista no esté centrada en el tema que nos interesa. Por ejemplo, si hemos realizado un estudio sobre las parejas, en lugar de enviarlo a la <em>Journal of Marital and Family Therapy</em>, se envía a la <em>Journal of Clinical Psychology</em> porque editaron un número sobre “Violencia de Pareja: Nuevas Direcciones de Tratamiento” y puede que les pueda interesar.</p>
<p><strong>Elegir según el formato permitido en la revista</strong>. En muchas ocasiones, el artículo es complicado y nos obliga a buscar revistas que aceptan este tipo de estudios complejos, con una extensión de páginas extensa y con pocas limitaciones al respecto. En el caso de la <em>Clinical</em> <em>Psychology Review</em>, por lo general, los manuscritos pueden llegar a ser extensos. Se pueden hacer excepciones con la aprobación previa del Editor Jefe.</p>
<p><strong>Si el artículo ha sido sucesivamente rechazado en un mismo cuartil, se puede intentar en una dentro del mismo campo, pero un cuartil más bajo</strong>. Es decir, se comienza con el envío a revistas posicionadas en el cuartil 1 (Q1) y, posteriormente, se envían a las del cuartil siguiente (Q2).</p>
<p>En general, la búsqueda bibliográfica que hagamos sobre el tema de nuestra investigación nos ayudará a orientarnos en la elección de la revista en la que tratar de publicar. Por ejemplo, en la *Journal of Psychology se han publicado varios artículos de Terapia Gestalt y, por tanto, puede ser una revista candidata para enviar nuestro artículo.</p>
<p>Una vez que tenemos la revista elegida, necesitamos preparar la documentación necesaria para esta. Para ello, en las webs de las propias revistas, suele haber un apartado denominado “Guía para autores” con diferente información. </p>
<p>La persona autora encargada de realizar el envío del artículo, que estará en contacto con la revista y recibirá las notificaciones, será el <em>corresponding</em> <em>author</em> o «autor de correspondencia». Este es quien redactará la carta de presentación y se ofrecerá, al final de esta, como <em>corresponding</em> <em>author</em> para cualquier asunto que pueda surgir en relación con el artículo. El autor de correspondencia canaliza las respuestas y propuestas de revisión para hacerlas llegar a la revista de parte de todo el grupo de coautores.</p>
<p>Una vez enviado el artículo, pueden pasar tres cosas:</p>
<ul>
<li>El artículo no interesa al editor. En general, la tasa de rechazo de una revista de alto impacto suele ser muy elevada, de ahí que se mantenga en el cuartil 1 (Q1), ya que solo aceptará los mejores artículos sobre esa temática.</li>
<li>El artículo le interesa al editor por su temática y tipo de estudio, pero no cumple los requisitos formales de la revista. En este caso, el editor enviará un correo al <em>corresponding</em> <em>author</em> y pedirá que modifique los aspectos que considere oportunos.</li>
<li>El artículo le interesa al editor y además cumple todos los requisitos. En este caso, el editor lo manda directamente a revisar, seleccionando para ello tres revisores (por si uno falla que al menos haya sido revisado por dos, lo que se conoce como <em>peer</em> <em>review</em> o revisión por pares). En este momento, nuestro artículo pasará en la plataforma al estado <em>under</em> <em>review</em>. Una vez pasado a revisión el artículo, este puede ser rechazado igualmente si así lo dictaminan los revisores. Si esto ocurre el <em>feedback</em> de los revisores es útil para detectar puntos débiles del trabajo y seguir mejorándolo para posteriores envíos.</li>
</ul>
<p>Nuestro objetivo en la revisión es responder a los comentarios de los revisores y hacer los cambios que nos piden. Se recomienda justificar cada uno de los comentarios, con los consiguientes cambios realizados en el manuscrito, dando respuesta a sus peticiones. En algunas ocasiones, se realiza una segunda vuelta de revisión. A veces, las <em>reviewers</em> <em>letters</em>, con las respuestas a los comentarios, superan los diez o, incluso quince, folios. Dentro del manuscrito, las modificaciones se destacan en color rojo.</p>
<p>En último lugar, si nos llega ese correo tan esperado del editor donde nos dice: “I am pleased to informed you that your article entitled XXX has been accepted for publication”
Ya solo nos queda celebrar, ¿no? Bueno, en realidad, sí y no. Desde luego, el artículo ha sido aceptado, sin embargo, aún quedan las revisiones finales: el <em>proofreading</em>. En este sentido, el editor de la revista nos enviará una versión final de nuestro artículo (en PDF o Word) con el formato de edición de la revista, donde nos pedirá que respondamos a posibles dudas que tengan o hayan surgido en el momento de la edición. Suelen dar entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas para enviar la respuesta del formato final, y te indican que es la última vez que se modificará el contenido del artículo.</p>
<p><strong>¿Cómo publicar en revistas de alto impacto?</strong>
Os recomendamos algunos consejos desarrollados por Torres-Salinas (2017) sobre cómo podemos potenciar nuestras posibilidades de publicar en revistas de impacto. El autor propone diez reglas que reúnen no solamente el proceso de escritura, sino todo el proceso de investigación que podría ayudarnos a potenciar nuestras posibilidades:</p>
<ol>
<li>Busca un frente de investigación del que seas experto/a.</li>
<li>Colabora en red, contactos.</li>
<li>Selecciona la revista correcta.</li>
<li>Crea gráficas y tablas significativas.</li>
<li>Estructura y orden en la redacción.</li>
<li>Título y resumen adecuados.</li>
<li>Comparte los datos y ficheros.</li>
<li>Escribe una <em>cover</em> <em>letter</em>.</li>
<li>Controla el <em>peer</em> <em>review</em>.</li>
<li>Cuida tu identidad digital científica.</li>
</ol>
<p>Todo lo mencionado a lo largo de este post puede ayudar a enfrentar  el proceso de publicación. Es posible que con la experiencia que se va adquiriendo, muchas de las herramientas se fortalezcan y seamos capaces de generar, en un tiempo menor, trabajos de buena calidad que sean una garantía de publicación en una revista de alto impacto. ¡Todo es empezar! ¡Ánimo!, y sí, sobre todo, mucho ánimo porque los autores no son remunerados por sus publicaciones (y los revisores, tampoco) y, además, los autores, en muchas ocasiones, tienen que pagar para que sus publicaciones puedan estar disponibles en Internet de forma libre y gratuita para los ciudadanos.</p>
<p>Recursos:
Os proponemos el vídeo del Director del Observatorio de Bibliometría y de Información Científica de la Universidad de Salamanca, sobre la <em>Journal Citation Reports</em> (JCR), a través del cual nos enseña a comparar revistas, conocer el posicionamiento de las mismas, las características y datos bibliométricos, conocer el factor de impacto de un artículo publicado años atrás, seleccionar revistas por cuartiles, o por países, y buscar por factor de impacto o por percentil, entre otras. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cAO9ROiyk-Y&amp;t=42s">https://www.youtube.com/watch?v=cAO9ROiyk-Y&amp;t=42s</a></p>
<p>También, los minutos entre el 8 y el 31, de Alexis Moreno Pulido, Jefe del Servicio de Apoyo a la Docencia en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), sobre cómo seleccionar revistas para la difusión y evaluación positiva de la investigación científica de Ciencias de la Salud.<a href="https://www.youtube.com/watch?v=TpKjcQWnPuk&amp;t=611s">https://www.youtube.com/watch?v=TpKjcQWnPuk&amp;t=611s</a></p>
<p>REFERENCIAS</p>
<p>Torres-Salinas, D. (2017). 10 reglas de oro para publicar en revistas de alto impacto.
<a href="https://www.slideshare.net/ec3metrics/10-reglas-de-oro-para-publicar-en-revistas-deimpacto">https://www.slideshare.net/ec3metrics/10-reglas-de-oro-para-publicar-en-revistas-deimpacto</a></p>
<p>Publicado por Lorena Rodríguez-Campo, Marta O’Kelly, Raquel Ayala y Sonia Ramírez.</p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=el-proceso-de-publicación</link>
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<pubDate>Fri, 19 Apr 2024 16:00:00 +0200</pubDate>
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<title><![CDATA[La importancia de la ética en investigación]]></title>
<category>Artículos</category>
<description><![CDATA[ <p>Los riesgos potenciales serían cualquier daño físico, moral, psicológico, social, jurídico o financiero que se derive de una investigación (Asociación Médica Mundial, 2013).
La clave está en encontrar un balance: ¿los beneficios obtenidos de la investigación valen la pena en comparación con los posibles daños que puedan enfrentar los participantes? Este análisis ético es fundamental para garantizar que la investigación sea responsable y respetuosa hacia aquellos involucrados. Al diseñar un estudio, <strong>es esencial consultar con un comité de ética</strong>. </p>
<p>El estudio de la ética dentro de las profesiones que tratan la conducta humana hace que, de manera natural, se derive en dos disciplinas: la bioética y la psicoética (Rovaletti, 2007).
La <strong>bioética</strong>, según la Enciclopedia de Bioética (Reich, 1978), es básicamente el estudio de cómo los humanos nos comportamos en temas relacionados con la vida y la salud. Se enfoca en los valores morales, como proteger y respetar la vida, ya sea de personas, animales o el medio ambiente. Esto cobró mucha importancia después de la Segunda Guerra Mundial cuando más de 20 médicos fueron juzgados por realizar experimentos inhumanos durante el régimen nazi. Todo esto llevó a la creación del <em>Código Núremberg</em> en 1947 para regular este tipo de investigaciones.</p>
<p>Sin embargo, según Rovaletti (2007), la bioética con el tiempo se ha vuelto más limitada y se ha enfocado principalmente en aspectos médicos, alejándose de lo social y psicológico. Es por eso que surge la <strong>psicoética</strong>, una especie de rama de la bioética, que se concentra en los dilemas éticos relacionados específicamente con la salud mental, la psicología y la psiquiatría. Se ocupa de problemas como en el Monster Study (1939), donde utilizaron a niños huérfanos sin su consentimiento y donde las consecuencias del experimento fueron crónicas. </p>
<p>Los <strong>códigos de ética profesional</strong> son sistemas organizados que describen lo que se puede o debe esperar de un profesional en su área de trabajo. Estos códigos, por tanto, deben ser una guía a la hora de plantearnos una investigación, tienen que estructurar el tema de estudio y sus implicaciones éticas, siendo estas, unas de las primeras cuestiones a tener en cuenta. Emmanuel, <em>et al</em>. (2000) establecen unos requisitos mínimos a cumplir para que las investigaciones cumplan con los estándares éticos y protejan a los participantes:</p>
<ul>
<li>Que la investigación aporte mejoras o conocimiento sobre la salud y bienestar de la población.</li>
<li>Que tenga validez científica.</li>
<li>Que seleccione de manera equitativa a los participantes.</li>
<li>Que tenga una proporción adecuada de la relación riesgos-beneficios.</li>
<li>Que tenga una evaluación independiente de los propios investigadores.</li>
</ul>
<p>Para tener más control sobre la investigación clínica se creó, en 1974, la <em>National Commission for the Protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioral Research</em>, que más tarde publicará el<em>Informe Belmont</em>, asentando las bases de la ética en investigación. Actualmente, el código de ética más completo en relación con la investigación en psicología es el que propone la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) con la versión revisada del 2010, donde se recogen principios éticos de los psicólogos y código de conducta, pero también debemos de tener en cuenta el <em>Meta-Código de Ética de la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos</em> (EFPA, por sus siglas en inglés) y el<em>Código Deontológico del Psicólogo del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos</em>, que es el que actualmente se encuentra en vigor en España.</p>
<p>En este último, en el artículo 33, se recoge que todo/a Psicólogo/a, en el ejercicio de su profesión, procurará contribuir al progreso de la ciencia y de la profesión psicológica, investigando en su disciplina, ateniéndose a las reglas y exigencias del trabajo científico y comunicando su saber a estudiantes y otros profesionales, según los usos científicos y/o a través de la docencia. Además, en la investigación rehusará el/la Psicólogo/a absolutamente la producción en la persona de daños permanentes, irreversibles o innecesarios para la evitación de otros mayores. </p>
<p>La participación en cualquier investigación deberá ser autorizada explícitamente por la/s persona/s con la/s que ésta se realiza, o bien por sus padres o tutores en el caso de menores o incapacitados (artículo 34).</p>
<p>El artículo 35 menciona que cuando la investigación psicológica requiera alguna clase de daños pasajeros y molestias, como choques eléctricos o privación sensorial, el investigador, ante todo, se asegurará de que los sujetos participen en las sesiones experimentales con verdadera libertad, sin constricciones ajenas de tipo alguno, y no los aceptará sino tras informarles puntualmente sobre esos daños y obtener su consiguiente consentimiento. Aún habiendo inicialmente consentido, el sujeto podrá en cualquier momento decidir interrumpir su participación en el experimento. </p>
<p>Asimismo, el artículo 36 manifiesta que, cuando la investigación requiera del recurso a la decepción o al engaño, el/la Psicólogo/a se asegurará de que éste no va a producir perjuicios duraderos en ninguno de los sujetos, y, en todo caso, revelará a éstos la naturaleza y necesidad experimental de engaño al concluir la sesión o la investigación.</p>
<p>La investigación psicológica, en situaciones naturales, se hará siempre con respeto a la dignidad de las personas, a sus creencias, su intimidad, su pudor, con especial delicadeza en áreas, como el comportamiento sexual, que la mayoría de los individuos reserva para su privacidad, y también en situaciones -de ancianos, accidentados, enfermos, presos, etc.- que, además de cierta impotencia social entrañan un serio drama humano que es preciso respetar tanto como investigar (artículo 37). </p>
<p>Finalmente, el artículo 38 tiene que ver con la experimentación con animales y, en ésta se evitará también, o reducirá al mínimo, los sufrimientos, daños y molestias que no sean imprescindibles y justificables en atención a fines de reconocido valor científico y humano. Las operaciones quirúrgicas sobre animales se efectuarán con anestesia y se adoptarán medidas apropiadas para evitar las posibles complicaciones. El personal directamente implicado en la investigación con animales seguirá en su práctica los procedimientos de alojamiento, manejo experimental y eliminación eutanásica de los animales, que se recogen en la Guía para la conducta ética en el cuidado y utilización de animales editada por el Colegio Oficial de Psicólogos y que se atiene a las normas internacionales. </p>
<p>A veces, los problemas éticos pueden pasar desapercibidos, y es por eso que es fundamental obtener una evaluación externa. Esto puede ser informal, como hablar con otros investigadores expertos, o formal, a través de una estructura específica. Los <strong>Comités de Ética</strong> (CE) son una de esas estructuras formales necesarias antes de iniciar una investigación. Estos comités están compuestos por personas independientes del estudio, que no tienen afiliación con él y están libres de influencias comerciales, políticas o profesionales. Su tarea es revisar y valorar el estudio para minimizar cualquier impacto negativo en los participantes y garantizar que se respeten los principios éticos (según la Organización Mundial de la Salud [OMS], 2000).
Los objetivos de estos comités son proteger la dignidad, los derechos, el bienestar y la seguridad de las personas que participan o podrían participar en el estudio. Esto se aplica tanto antes de que comience la investigación como durante su desarrollo.</p>
<p>Sin embargo, no todos los estudios necesitan ser evaluados de la misma manera por
los CE, ya que el impacto del propio estudio puede no influir ni tener conflictos éticos, como por ejemplo estudios puramente observacionales o de revisión de archivos.</p>
<p>Los proyectos de investigación, de manera general, deben ser siempre valorados y aceptados por el CE de nuestra institución (hospital, centro de investigación, universidad, clínica). Si nuestro proyecto se lleva a cabo en colaboración con diferentes centros, todos ellos deben ser informados y valorar positivamente los aspectos éticos del estudio.</p>
<p>Para facilitar esta tarea, basándose en los criterios de Emmanuel, Wendler y Grady y
el <em>Código de Regulaciones Federales de EE. UU</em>., Portales <em>et al</em>. (2017) proponen
tres alternativas de revisión de estudios:</p>
<ol>
<li>Proyectos eximidos de revisión: aquellos donde no hay interacción con los participantes o no forman parte del proyecto. Por ejemplo: estudios de revisión de archivos.</li>
<li>Proyectos de revisión expedita: existen riesgos mínimos (inherentes a actividades cotidianas), cambios inherentes al protocolo de evaluación o documentos (consentimiento informado), siempre y cuando estos cambios no interfieran en la validez científica o aumenten el riesgo/beneficio inicial del estudio. Estos proyectos son revisados por dos miembros del comité para valorar si pueden ser eximidos de revisión o necesitan una revisión completa. Por ejemplo: estudios de procesos básicos: memoria, atención, concentración.</li>
<li>Proyectos de revisión completa por el comité: existen riesgos mayores al mínimo. Por ejemplo: estudios de evaluación o intervención psicológica.</li>
</ol>
<p>El concepto de 'riesgo' puede ser un poco ambiguo, pero existen criterios establecidos para determinar su nivel en una investigación (según Goodwin et al., 2016). Se basa en cuán parecida es la actividad o tarea que se evalúa a las que normalmente enfrentamos en nuestra vida diaria o durante evaluaciones físicas o psicológicas habituales.</p>
<p>Para facilitar los procesos de toma de decisiones, existen organismos oficiales,
como el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., que proporcionan
diagramas de flujos para conocer si nuestra investigación está eximida de pasar por un CE, aunque esto siempre va a ser recomendable.</p>
<p>Por último, a la hora de presentar el proyecto de investigación al CE, la <em>Organización
Mundial de la Salud</em>, junto con la <em>Organización Panamericana de la Salud</em> (2012)
señalan los siguientes pasos a seguir:</p>
<p><em>Primer paso</em>: presentación de una solicitud ▸ de revisión.
<em>Segundo paso</em>: realización de la investigación de acuerdo con el protocolo aprobado previamente por el CE.
<em>Tercer paso</em>: notificación en materia de seguridad al CE de cualquier acontecimiento no deseado o que suponga riesgo o daño a los participantes u otros.
<em>Cuarto paso</em>: informes y seguimientos continuos, tanto del estado de la investigación como en caso de suspensión o terminación prematura.
<em>Quinto paso</em>: información a los participantes de la investigación (cancelación, cambios, conclusiones) mediante los medios apropiados y con un lenguaje adaptado para su comprensión</p>
<p>Los procedimientos, a la hora de presentar una investigación a un comité de ética,
son una parte fundamental y obligatoria de la carrera investigadora.</p>
<p>En los últimos años, el desarrollo y uso masivo de las redes sociales, de Internet, de los smartphones y la aparición de miles de aplicaciones informáticas cada día, es innegable que la investigación en psicología seguirá avanzando en esta área. Uno de los escenarios de investigación es el <strong><em>big data</em></strong> o la utilización de datos masivos disponibles así que, están proliferando los estudios sobre el comportamiento social de los individuos en las redes sociales (Gosling y Mason, 2014) o evaluaciones de personalidad (Armayones <em>et al</em>., 2015), por ejemplo. El big data contribuye a la mejora de la investigación psicológica al permitir contar con grandes cantidades de datos y, también permite la intervención en tiempo real dirigida a grupos o individuos que necesitan atención psicológica pero algunos autores indican que hay una “limitación ética” dado que, muchos de los datos publicados en Internet son de acceso libre o de dominio público y, eso podría hacer pensar que no es necesario informar a las personas participantes de la investigación o, incluso, llegar a creer que no es necesario solicitar su consentimiento informado, lo que podría llegar a ser interpretado como una “violación de la privacidad” (Sitka y Sargis, 2006, p.549).</p>
<p>Por otra parte, el hecho de solicitar el consentimiento informado, puede traer algunos problemas a la persona investigadora ya que no siempre es posible confirmar la identidad de las personas en la Red, las personas que participan pueden interrumpir de manera inmediata su participación en la investigación al solicitarle el consentimiento, y tampoco el investigador puede asegurar (en todos los casos), que la persona leyó el documento informativo (Sitka y Sargis, 2006). En la actualidad, se considera que este sigue siendo un problema a resolver en los estudios realizados en Internet, ya que los consentimientos informados, deben ser diseñados específicamente para su uso online y, eso implica, que sea necesario solicitar una respuesta o feedback de los participantes que garantice que han comprendido adecuadamente las razones del estudio, además de tener en cuenta las consideraciones legales de cada país (Pérez, 2018).</p>
<p>Finalmente, como cualquier otro proyecto de investigación, los proyectos de desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), deben pasar por el correspondiente comité de ética para valorar su idoneidad, pero pocos son los centros que disponen de una instancia de este tipo, compuesta por personas con conocimientos de tecnología, ética y protección de datos ligados a la IA. Y, más allá del análisis ético del uso de los datos para realizar investigación, Sallent (2022) considera que es imprescindible disponer de la máxima transparencia en el uso de algoritmos, estén o no ligados a IA, garantizando que no exista ningún tipo de sesgo ni discriminación y que sean beneficiosos para la sociedad.</p>
<p><strong>RECURSOS</strong>:</p>
<ul>
<li>Este vídeo profundiza en el Informe Belmont, tanto en los motivos de su aparición, como en el contenido de este, donde se abordan los principios éticos básicos que deben subyacer a toda investigación y lo hacen con una perspectiva práctica, a través de situaciones y conflictos reales en investigación: U.S. Department of Health and Human Services. (9 de octubre de 2018). The Belmont Report: Basic Ethical Principles and their Application [Vídeo]. Youtube. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=M6AKIIhoFn4">https://www.youtube.com/watch?v=M6AKIIhoFn4</a></li>
<li>Se adjunta el enlace al documento vigente del COP que regula nuestra actuación, en especial, el apartado II, que se enfoca en nuestra competencia profesional, y el apartado IV, que trata los aspectos que conciernen a la investigación: Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (2015). Código Deontológico del Psicólogo. <a href="http://www.cop.es/pdf/CodigoDeontologicodelPsicologo-vigente.pdf">http://www.cop.es/pdf/CodigoDeontologicodelPsicologo-vigente.pdf</a></li>
<li>Se recomienda la lectura sobre big data y psicología en el número especial de la revista Psychological Methods (2016), volumen 21, número 4: Big Data en Psicología (apa.org).</li>
<li>Se adjunta el enlace para el Diagrama de flujo sobre la necesidad de revisión por un CE en investigación secundaria. Fuente: <a href="https://www.hhs.gov/ohrp/regulations-and-policy/decision-charts-2018/index.html">https://www.hhs.gov/ohrp/regulations-and-policy/decision-charts-2018/index.html</a></li>
</ul>
<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:</strong>
Armayones, M., Gómez-Zúñiga, B., Hernández, E., &amp; Pousada, M. (2015). <em>Big data</em> y Psicología: ¿una oportunidad para el Internet de las personas? <em>Aloma, Revista de Psicología, Ciències de l'Educació i de l'Esport, 33</em>(2), 21-29.</p>
<p>Asociación Americana de Psicología (2010). Principios éticos de los psicólogos y
código de conducta. <a href="http://www.apa.org/ethics/code/principles.pdf">http://www.apa.org/ethics/code/principles.pdf</a></p>
<p>Asociación Médica Mundial (2013). Declaración de Helsinki. Principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos. WMA Declaration of Helsinki – Ethical Principles for Medical Research Involving Human Subjects – WMA – The World Medical Association</p>
<p>Emmanuel, E. J., Wendler, D. &amp; Grady C. (2000). What Makes Clinical Research
Ethical? <em>JAMA, 283</em>(20),  2701-2711. <a href="https://doi.org/10.1001">https://doi.org/10.1001</a> /jama.283.20.2701</p>
<p>Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (2005). Meta-Código de Ética.
<a href="http://ethics.efpa.eu/metaand-model-code/meta-code/">http://ethics.efpa.eu/metaand-model-code/meta-code/</a></p>
<p>García, G. (2015). 70 años de los juicios de Nuremberg [Imagen]. El País.
<a href="https://elpais.com/elpais/2015/11/19/album/1447937353_322614.html#foto_gal_1">https://elpais.com/elpais/2015/11/19/album/1447937353_322614.html#foto_gal_1</a></p>
<p>Goodwin, C. J., &amp; Goodwin, K. A. (2016). <em>Research in psychology methods and
design</em>. John Wiley &amp; Sons.</p>
<p>Gosling, S. &amp; Mason, W. (2014). Internet research in Psychology. <em>Annual Review of Psychology, 66</em>(26), 1-26. <a href="https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010814-015321">https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010814-015321</a> </p>
<p>Organización Mundial de la Salud (2000). <em>Guías operacionales para comités de ética
que evalúan investigación biomédica</em>. Health Organization Guidelines (who.int)</p>
<p>Pérez, V. (2018). Aproximación a la investigación psicológica en Internet y redes sociales. <em>Summa Psicológica UST, 15</em>(1), 98-105. <a href="https://doi.org/10.18774/448x.2018.15.vp">https://doi.org/10.18774/448x.2018.15.vp</a></p>
<p>Reich, W. T. (1978). <em>Enciclopedia de Bioética</em>. Macmillan Publishing Company.</p>
<p>Rovaletti, M. L. (2007). ¿Es posible pensar una psico-ética? <em>Vertex, 18</em>(75), 370-375.</p>
<p>Sallent, J. (2022). Consideraciones del uso de datos y la inteligencia artificial aplicada a la industria del sector de salud mental. <em>Brains, 2</em>(2), 7-10.</p>
<p>Sitka, L., &amp; Sargis, E. (2006). The Internet as psychological laboratory. <em>Annual Review of Psychology, 57</em>, 529-555. <a href="https://doi.org/10.1146/annurev.psych.57.102904.190048">https://doi.org/10.1146/annurev.psych.57.102904.190048</a></p>
<p>US Department of Health and Human Services. (2020). Diagrama de flujo sobre la
necesidad de revisión por un CE en investigación secundaria [Imagen]. HHS. Human
Subject Regulations Decision Charts: 2018 Requirements | HHS.gov</p>
<p>Publicado por Lorena Rodríguez-Campo, Raquel Ayala y Sonia Ramírez.</p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=la-importancia-de-la-etica-en-investigacion</link>
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<pubDate>Fri, 23 Feb 2024 16:30:00 +0100</pubDate>
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<title><![CDATA[Hablemos sobre el plan del gobierno frente a las pseudoterapias, su paternalismo y los actores implicados ]]></title>
<category>Artículos</category>
<description><![CDATA[ <p>En 2018 el Gobierno aprueba el &quot;Plan para la Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias&quot; (MSCBS y MCIU, 2018) y, en este contexto, nuestro enfoque es evaluado. Esto refleja cómo ciertos sectores sociopolíticos, científicos y académicos no están contemplando que la terapia Gestalt es una corriente de la Psicología Humanista reconocida desde 1971 por la <em>American Psychologial Association</em> (APA) (Aanstoos <em>et al.</em>, 2000) y considerada como uno de los tres tipos de terapia humanista especialmente influyentes (APA, 2009). Además, se está produciendo un desprestigio social que resulta paradójico pues la Gestalt (así nombrada por el Gobierno, sin terapia delante), aunque está fuera del listado de pseudoterapias y ha superado la primera fase de evaluación (Ayala, 2022), está siendo catalogada como pseudociencia por algunos ámbitos que se abanderan de defender el rigor científico, cuando actualmente no existe ni evidencia de ello, ni un marco legal que ampare esta afirmación. </p>
<p>Fisuras del “Plan para la Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias” (MSCBS y MCIU, 2018):</p>
<p>Lo primero que es necesario destacar es que el Plan del Gobierno de 2018 sienta sus bases en un informe anterior del año 2011, el “Documento de análisis sobre la situación de las terapias naturales” (MSPSI, 2011), existiendo una palpable diferencia entre ambos textos que nos plantea cuáles pueden haber sido los motivos que han ocasionado un cambio tan llamativo en el criterio y la forma de transmitir la información en ese lapso de años. Por ejemplo, en el documento antecesor del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (MSPSI, 2011) no se utiliza ni una sola vez el prefijo pseudo, pues la denominación utilizada es la de “terapias naturales”, y se considera que la ausencia de evidencia científica sobre la eficacia “no debe ser considerada siempre como sinónimo de ineficacia” (MSPSI, 2011, p. 3). Sin embargo, en el “Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias” (MSCBS y MCIU, 2018) el término “pseudoterapia” se introduce ya en el propio título para hacer alusión a falsas terapias, citándose de manera reiterada a lo largo del texto (veinticinco veces en las trece páginas del documento) y en la misma proporción que la expresión “evidencia científica”, aunque resulta llamativo que no aporta explicación alguna sobre lo que se entiende por evidencia científica en el caso de las psicoterapias (Gimeno- Bayón y Rosal, 2019), por lo que difícilmente se va a poder evaluar adecuadamente la eficacia.  </p>
<p>Además, parece que el fundamento de este Plan no es conocer las técnicas que inciden en la salud mental, sino que desde una perspectiva paternalista pretende resolver la supuesta confusión que existe en la ciudadanía entre lo que es y no es medicina basada en la evidencia científica y poner en conocimiento los potenciales efectos deletéreos asociados a las pseudoterapias. En este sentido, el tono de preocupación y alarma que aparece en el Plan de 2018 con referencia al uso y efectos sobre la salud de las pseudoterapias es mucho mayor que en el primer documento que se redactó, en el que se utiliza una nomenclatura más neutra relativa a terapias naturales, alternativas, complementarias, no convencionales... y se establece que los mayores riesgos para el usuario están relacionados con “la ingestión de sustancias que pueden originar interacciones e incluso toxicidad, o por efectuarse manipulaciones sobre el cuerpo que inadecuadamente realizadas pueden originar problemas de lesiones” (MSPSI, 2011, p. ix). </p>
<p>A diferencia de esto, el “Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias” considera pseudoterapia “a la sustancia, producto, actividad o servicio con pretendida finalidad sanitaria que no tenga soporte en el conocimiento científico ni evidencia científica que avale su eficacia y su seguridad”  (MSCBS y MCIU, 2018, p. 3) y entre los riesgos asociados a su uso dispone que “la utilización de pseudoterapias afecta negativamente a la salud, sea perpetuando algunas dolencias, generando otras o, incluso, aumentando el riesgo de muerte” (p. 4). De esta manera, frente a la misma lista de 139 técnicas que recogen ambos informes se percibe claramente un aumento en la peligrosidad y el alarmismo, lo que además de justificar la obligación que se reitera en el Plan de proteger de forma integral a toda la sociedad de las pseudoterapias, podría estar relacionado con los actores que han intervenido en la elaboración de dichos informes: mientras que para el análisis de situación de las terapias naturales (MSPSI, 2011) formularon aportaciones sobre el documento colegios profesionales, sociedades y asociaciones del ámbito nacional e internacional; para el diseño del Plan del Gobierno elaborado siete años después, las propuestas que se han tenido en cuenta  provienen de actores que tienen una posición muy concreta en relación a las pseudociencias y ninguno de ellos pertenece a la parte afectada por este problema, considerándose exclusivamente las líneas de actuación aportadas por la “Asociación para Proteger el Enfermo de Terapias Pseudocientíficas, Círculo Escéptico, Farmaciencia, Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad y la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico” (MSCBS y MCIU, 2018, p. 13).</p>
<p>Por otro lado, en el marco del “Plan de Protección para la Salud frente a las Pseudociencias” (MSCBS y MCIU, 2018) y bajo el compromiso que se establece en el mismo de poner en marcha acciones de comunicación y sensibilización dirigidas a la ciudadanía, en febrero de 2019 el Gobierno lanza la campaña <a href="https://www.conprueba.es/informate">#coNprueba</a> (2023) frente a las pseudoterapias y las pseudociencias, en la que aparecen ciertas incongruencias dignas de reseña. El eslogan utilizado para concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de comprobar y ser críticos con la información sobre terapias sin evidencia científica es “Siempre coNprueba, que no te la jueguen”, siendo su misión prioritaria sensibilizar a la sociedad a favor de la evidencia científica, así como aportar información accesible y veraz con dos fines interconectados: por un lado, ayudarles a tomar decisiones responsables frente a las pseudoterapias, y por el otro, cumplir con su obligación de proteger el derecho básico de la salud frente a “técnicas con pretendida finalidad sanitaria” (MSCBS, 2019). Existe una <a href="https://conprueba.es/">página web</a> habilitada que recoge las acciones del Gobierno en esta materia y da acceso a informes y noticias, así como a los vídeos y gráficos de la campaña de comunicación; y lo que resulta sorprendente es que una campaña que defiende el conocimiento, la evidencia y el rigor científico, utilice en su <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3uon7hnujzA&amp;t=6s">vídeo de presentación</a> un anuncio basado en estrategias de ridiculización para desprestigiar a las pseudociencias (MCI, 2019). </p>
<p>Esto ha tenido un impacto negativo para aquellas terapias que han sido señaladas en evaluación, concretamente en el caso de la terapia Gestalt ha contribuido a que proliferen en los medios digitales múltiples noticias sobre su dudosa eficacia (Bulnes, 2023; Redondo, 2021; Rojas, 2023). Además, pareciera que la decisión sobre la inclusión de ciertas terapias en la categoría de pseudoterapias está tomada de antemano y ejemplo de ello es la alusión implícita que hace uno de los gráficos utilizados en la campaña donde, bajo el lema “<a href="https://www.conprueba.es/comparte">Para curarte necesitas algo más que agua con azúcar</a>”, se está relegando a la homeopatía al estado de pseudociencia, cuando  ésta aún está en estado de evaluación. Cuanto menos resulta paradójico que una campaña realizada por una institución legitimada como fuente de fiabilidad y que promueve la transparencia en la información para combatir la desinformación y erradicar la confusión de la ciudadanía, utilice campañas que de manera muy sutil hacen justamente lo contrario.</p>
<p>Por último, cabe cuestionar si el criterio de demarcación entre ciencia y pseudociencia que está utilizando el “Plan de Protección para la Salud frente a las Pseudociencias” (MSCBS y MCIU, 2018) es el adecuado para evaluar a las psicoterapias en general. Por un lado, no existe un criterio científico unificado y validado por profesionales y asociaciones propias del ámbito de la psicología y en el que estén representadas todas las corrientes psicológicas importantes que existen dentro de la psicoterapia, entre ellas la humanista. Y por el otro, tampoco se está teniendo en cuenta el paradigma de la psicología, sino que el Plan se vertebra sobre el actual contexto sociopolítico de nuestro país y se rige por lo que se entiende por “evidencia científica” dentro del paradigma hegemónico de la ciencia, basado en el modelo médico. Muestra de ello es que el criterio de demarcación entre ciencia y pseudoterapia que se está utilizando se centra en un tipo muy concreto de estudios propios de investigaciones médicas, los Ensayos Controlados Aleatorizados (ECA), así como en las revisiones sistemáticas y metaanálisis que de ellos derivan. Este tipo de ensayos (ECA), aunque son coherentes con el modelo médico y considerados el “estándar de oro” para evaluar la eficacia de un tratamiento (Shean, 2014), proponen una artificialidad que difícilmente se va a poder reproducir en las condiciones reales del contexto terapéutico (Gimeno-Bayón y Rosal, 2019). </p>
<p>Es por ello que, utilizar únicamente como criterio de demarcación una metodología que no es adecuada ni contempla las particularidades de los métodos y modelos de investigación en psicoterapia, nos permite inferir que el Gobierno está incurriendo en un cientificismo y fundamentalismo metodológico que está favoreciendo que enfoques psicológicos consolidados y reconocidos por la <em>American Psychological Association</em> (APA) como igual de eficaces que el resto, estén siendo cuestionados como pseudociencias (Crespo, 2019). Además, la presencia del modelo médico es redundante a lo largo de todo el Plan del Gobierno, pues no solo las comprobaciones sobre evidencia científica se han hecho a partir de ECA, sino que las búsquedas bibliográficas se han realizado en una base de datos (PubMed) de revistas biomédicas y aparece una institución médica, el Instituto Carlos III, como encargada de recibir y revisar las alegaciones propuestas (REDETS, 2019). Todo esto tiene importantes repercusiones para muchas de las psicoterapias que están siendo evaluadas y solo beneficia a aquellos enfoques en los que ha proliferado la investigación siguiendo la única metodología científica que se propone como válida para obtener evidencia sobre la eficacia en los tratamientos. Sin duda, esta visión dogmática y acrítica para demarcar la ciencia de la pseudociencia soslaya la pluralidad que existe en psicoterapia.</p>
<p>Referencias</p>
<p>Aanstoos, C. M. [Christopher M.], Serlin, I. A. [Ilene A.] y Greening, T [Thomas]. (2000). A history of Division 32 (Humanistic Psychology). En D. A. Dewsbury, <em>Unification through division: Histories of the divisions of the American Psychological Association</em> (Vol. 5, pp. 85-112). American Psychological Association. <a href="https://doi.org/10.1037/10356-004">https://doi.org/10.1037/10356-004</a></p>
<p>APA - American Psychological Association (APA). (2009). <em>Different approaches to psychotherapy</em>. <a href="https://www.apa.org/topics/psychotherapy/approaches">https://www.apa.org/topics/psychotherapy/approaches</a></p>
<p>Ayala, R. [Raquel]. (2022). Pseudociencia, investigación en psicoterapia y Terapia Gestalt. <em>Revista de la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG)</em>. <a href="https://aetg.es/PseudocienciaInvestigaciónenPsicoterapiayTG">https://aetg.es/PseudocienciaInvestigaciónenPsicoterapiayTG</a></p>
<p>Bulnes, A. [Ana]. (2013, 2 de marzo). De constelaciones familiares a Gestalt: por qué algunas pseudoterapias atrapan a mujeres y cuáles son sus peligros. <em>El País</em>. <a href="https://elpais.com/de-constelaciones-familiares-a-gestalt/">https://elpais.com/de-constelaciones-familiares-a-gestalt/</a></p>
<p>Campaña #coNprueba (2023). <em>Informes</em>. <a href="https://www.conprueba.es/informes">https://www.conprueba.es/informes</a></p>
<p>Crespo, C. [Cristina]. (2019, 12 de marzo). Las pseudociencias a debate: ¿un pulso entre intereses y rigor científico? <em>National</em> <em>Geographic</em>. <a href="https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2019/03/pseudociencias-a-debate">https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2019/03/pseudociencias-a-debate</a></p>
<p>David, D. [Daniel], Cristea, I. [Iona] y Hofmann, S. G. [Stefan G.]. (2018). Why Cognitive Behavioral Therapy is the current gold standard of psychotherapy. <em>Frontiers in Psychiatry, 9</em>, 4. <a href="https://doi.org/10.3389/fpsyt.2018.00004">https://doi.org/10.3389/fpsyt.2018.00004</a></p>
<p>Gimeno-Bayón, A. [Ana] y Rosal, R. [Ramón]. (2019). ¿La Psicología Humanista como Pseudociencia? <em>Revista de Psicoterapia, 30</em>(112), 165-188. <a href="https://doi.org/10.33898/rdp.v30i112.285">https://doi.org/10.33898/rdp.v30i112.285</a></p>
<p>MCI - Ministerio de Ciencia e Innovación (MCI). (2019, 28 de febrero). <em>No te la juegues, #coNprueba</em> [vídeo en línea]. YouTube. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3uon7hnujzA">https://www.youtube.com/watch?v=3uon7hnujzA</a></p>
<p>MSCBS - Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS). (2019, 28 de febrero). <em>El Gobierno lanza la campaña #CoNprueba frente a las pseudoterapias y las pseudociencias </em>[Comunicado de prensa]. <a href="https://www.sanidad.gob.es/en/gabinete/notasPrensa.do?id=4527">https://www.sanidad.gob.es/en/gabinete/notasPrensa.do?id=4527</a></p>
<p>MSCBS y MCIU - Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MSCBS y MCIU). (2018). <em>Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias</em>. <a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/20181141118135247771.pdf">https://www.sanidad.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/20181141118135247771.pdf</a></p>
<p>MSPSI - Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (MSPSI). (2011). <em>Documento de análisis sobre la situación de las terapias naturales</em>. <a href="https://www.sanidad.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf">https://www.sanidad.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf</a></p>
<p>REDETS - Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (REDETS). (2019). <em>Publicaciones disponibles sobre la eficacia y seguridad de las técnicas para uso con pretendida finalidad sanitaria a evaluar en el marco del Plan para la Protección a la Salud frente a las Pseudoterapias</em>. <a href="https://www.REDETS.es/PublicacionesEficacia/técnicasPretendidaFinalidadSanitaria/EvaluaciónPlanProtección.pdf">https://www.REDETS.es/PublicacionesEficacia/técnicasPretendidaFinalidadSanitaria/EvaluaciónPlanProtección.pdf</a></p>
<p>Redondo, M. [Mónica]. (2011, 5 de julio). El dilema de la terapia Gestalt: entre la pseudoterapia, las sectas y la psicología. <em>Hipertextual</em>. <a href="https://hipertextual.com/2021/07/terapia-gestalt-pseudoterapia">https://hipertextual.com/2021/07/terapia-gestalt-pseudoterapia</a></p>
<p>Rojas, A. [Ana]. (2023, 4 de marzo). Los riesgos de las pseudoterapias en la salud mental: “rozan el sectarismo”. <em>Público</em>. <a href="https://www.publico.es/sociedad/riesgos-pseudoterapias-salud-mental-rozan-sectarismo.html">https://www.publico.es/sociedad/riesgos-pseudoterapias-salud-mental-rozan-sectarismo.html</a></p>
<p>Sarrió, C. [Clotilde]. (2018, 13 de marzo). La terapia gestalt no es una pseudociencia ni una mala ciencia. <em>Psyciencia</em>. <a href="https://www.psyciencia.com/la-terapia-gestalt-no-es-una-pseudociencia-ni-una-mala-ciencia-replica/">https://www.psyciencia.com/la-terapia-gestalt-no-es-una-pseudociencia-ni-una-mala-ciencia-replica/</a></p>
<p>Shean, G. [Glenn]. (2014). Limitations of Randomized Control Designs in Psychotherapy Research. <em>Advances in Psychiatry</em>, 1-5. <a href="https://doi.org/10.1155/2014/561452">https://doi.org/10.1155/2014/561452</a></p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=hablemos-sobre-el-plan-del-gobierno-frente-a-las-pseudoterapias-su-paternalismo-y-los-actores-implicados</link>
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<pubDate>Fri, 09 Feb 2024 09:05:00 +0100</pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Revisiones sistemáticas y meta-análisis en la investigación]]></title>
<category>Recursos</category>
<description><![CDATA[ <p>Las personas profesionales de la Psicología, pueden disponer de información científica rigurosa y actualizada a la hora de tomar decisiones para implementar aquellos procedimientos psicoterapéuticos empíricamente fundamentados en función de las características de las personas que demandan ayuda (Fonseca <em>et al</em>., 2021). </p>
<p>Los criterios a tener en cuenta para realizar la investigación son los niveles de evidencia y el grado de recomendación que son estipulados por diferentes asociaciones científicas, entre otras: la APA, el Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica del Reino Unido (<em>The National Institute for Health and Care Excellence</em>, NICE) o el Sistema Nacional de Salud (SNS) de España (mediante las Guías de Práctica Clínica, GPC) (ver tabla 1).</p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_9.png" alt="" />
<br>Tabla 1. Niveles de evidencia y grados de recomendación de las Guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud de España.
Fuente: Fonseca <em>et al</em>., (2021).</p>
<p>Los meta-análisis y las revisiones sistemáticas se sitúan en el mayor nivel de evidencia científica, lo que hace que este tipo de documentos sean muy valorados por la comunidad científica. Las revisiones sistemáticas tienen como objetivo analizar y sintetizar toda la información disponible sobre un tema concreto de estudio, y presentarlo en un único documento, de tal forma que el lector pueda tomar decisiones sobre el tema una vez leído (Velásquez, 2015).</p>
<p><strong>TIPOS DE REVISIÓN EN LA LITERATURA</strong></p>
<p><strong><em>Revisión</em> <em>narrativa</em></strong>
Este tipo de revisiones se utilizan para dar respuesta a preguntas de investigación «básicas». No es necesario que se especifique la forma en la que se ha recogido la información ni su origen. Habitualmente, se seleccionan un número de artículos, y en función de los resultados que arrojen, positivos o negativos en cuanto a la pregunta de investigación, se discuten las conclusiones. En realidad, estas revisiones no siguen una metodología clara, y lo que hacen es un recuento de artículos a favor y en contra, sin indagar sobre la calidad metodológica de los artículos con los que se está haciendo la revisión (diseño, validez interna y externa, tamaño muestral, etc.). Este tipo de diseño ha sido duramente criticado, ya que, en ocasiones, las conclusiones a las que se ha llegado han sido incompletas o incluso erróneas.</p>
<p><strong><em>Revisión</em> <em>sistemática</em></strong> <strong>(RS)</strong>
En este caso, como su nombre indica, nos encontramos en un nivel de sistematicidad superior al anterior. En las revisiones sistemáticas, la pregunta de investigación estará mucho más acotada y, por lo tanto, trataremos de dar respuesta a un aspecto de investigación muy concreto. La metodología de las RS está completamente descrita, por ejemplo, en la guía Prisma (Page <em>et al</em>., 2021). Analizan y sintetizan toda la información disponible sobre un tema de manera sistemática, y devuelven los resultados a menudo en forma descriptiva y/o en tablas de los hallazgos encontrados. En este tipo de revisiones se tiene en cuenta la calidad de las fuentes primarias con las que se trabaja (artículos).</p>
<p>El rigor y la fiabilidad de las RS se basa, en gran medida, en la planificación previa y la documentación de un enfoque metódico para su realización. Este protocolo nos va a permitir:
•   Planificar cuidadosamente y, por tanto, anticiparse a los posibles problemas.
•   Documentar lo que se ha planeado de forma explícita antes de comenzar la revisión, permitiendo que otros puedan replicar nuestra investigación.
•   Tomar decisiones reflexivas sobre los criterios de inclusión y exclusión.</p>
<p><strong><em>Meta</em> - <em>análisis</em></strong>
Es el nivel superior de las revisiones de la literatura. En este caso, la forma de seleccionar los artículos con los que se va a trabajar es igual de exhaustiva que en las revisiones sistemáticas, pero, además de dar resultados descriptivos, trataremos de resumir la información numérica frente a un estimador puntual. Para ello, utilizaremos técnicas estadísticas que implementaremos a través de programas estadísticos.</p>
<p>Ojo. Las revisiones sistemáticas son herramientas que nos van a ser muy útiles, pero antes de plantearnos hacer una, debemos preguntarnos si esta revisión es necesaria, ¿existen ya revisiones sistemáticas (actuales) sobre el tema? ¿Quiénes van a utilizar los resultados?, ¿para que los van a utilizar? Y, además, si disponemos de los recursos necesarios para llevarla a cabo, ya que las revisiones suelen ser muy costosas en términos de tiempo y recursos del revisor, por lo que habitualmente las realizan un grupo de investigadores, no uno solo. Por ejemplo, en el ámbito de la intervención psicosocial, un meta-análisis permite determinar qué programas son más efectivos, bajo qué condiciones y para qué tipos de participantes, receptores o pacientes (Sánchez-Meca <em>et al</em>., 2011a). </p>
<p>A continuación, se presentan las etapas o <strong>fases de las que consta un meta-análisis</strong> y se ilustran, principalmente, con una investigación realizada por Sánchez-Meca <em>et al</em>. (2011b) sobre la eficacia de los tratamientos psicológicos en menores que han sufrido abuso. Las fases en que se lleva a cabo un meta-análisis son:
(a) formulación del problema
(b) búsqueda de los estudios
(c) codificación de los estudios
(d) cálculo del tamaño del efecto
(e) técnicas estadísticas de integración
(f) publicación del estudio.</p>
<p><strong><em>Formulación del problema</em> (<em>fase a</em>)</strong>, el objetivo es estimar el grado de eficacia de los diferentes tratamientos psicológicos que se han puesto a prueba para mejorar el bienestar y la salud mental de los menores que han sufrido abusos sexuales. Para ello, en esta primera fase se definió qué se entiende por menores, qué son los abusos sexuales a menores, qué diferentes tipos de tratamientos psicológicos se han aplicado a los menores y qué constructos psicológicos se han evaluado en los menores para determinar la eficacia de dichos tratamientos. </p>
<p>En el meta-ánalisis realizado por Iniesta-Sepúlveda y colaboradores (2017) la formulación del problema consistió en examinar la efectividad global de las intervenciones de TCC para el TOC con alta participación de los padres para mejorar los síntomas obsesivo-compulsivos y la acomodación familiar en niños y adolescentes.</p>
<p><strong><em>Búsqueda de los estudios</em> (<em>fase b</em>)</strong>, comienza con el establecimiento de los criterios de selección para proseguir con la realización de una búsqueda de la literatura lo más completa posible. Para ello, deben combinarse estrategias de búsqueda formales e informales. Dentro de las fuentes formales, no puede faltar la consulta de bases de datos electrónicas, tales como <em>PsycInfo</em>, <em>MedLine</em> o <em>ERIC</em>, mediante la combinación de palabras clave escogidas concienzudamente. Las búsquedas electrónicas se pueden completar con la consulta directa de revistas especializadas en el campo, de revisiones teóricas y sistemáticas previas sobre el problema de investigación y de las referencias de los propios estudios que se vayan localizando (Sánchez-Meca <em>et al</em>., 2011a).</p>
<p>En el caso de estudio, la búsqueda implicó revisar más de 2.700 referencias, dando como resultado la selección de 33 estudios que cumplían con los criterios de selección. En total, estos estudios incluían 44 grupos de menores que habían recibido algún tratamiento psicológico y 7 grupos que actuaron como grupos de control, lo que supuso una muestra total de 1.141 menores.</p>
<p>En otro artículo realizado sobre la evaluación de la Calidad de Estudios de Meta-análisis sobre la Eficacia de las Intervenciones en Revistas Españolas de Psicología (Gambara <em>et al</em>., 2021), en primer lugar, se seleccionaron las principales revistas españolas a través del índice de impacto (<em>Journal of Citations Reports</em>, JCR, 2017) y el índice H de Google. A saber: <em>Psicothema</em>, <em>International</em> <em>Journal</em> <em>of</em> <em>Clinical</em> <em>and</em> <em>Health</em> <em>Psychology</em>, <em>Anales</em> <em>de</em> <em>Psicología</em>, <em>Psicología</em> <em>Conductual</em>, <em>Revista</em> <em>de</em> <em>Psicología</em> <em>Social</em>, <em>Infancia</em> <em>y</em> <em>Aprendizaje</em>, <em>Spanish</em> <em>Journal</em> <em>of</em> <em>Psychology</em>, <em>Psicológica</em>, <em>Estudios</em> <em>de</em> <em>Psicología</em>, <em>Clínica</em> <em>y</em> <em>Salud</em> y <em>Psychosocial</em> <em>Intervention</em>. En segundo lugar, se realizó una búsqueda (abril, 2019; sin límite temporal) de los meta-análisis utilizando las bases de datos <em>PsycINFO</em> y <em>SCOPUS</em> (a través del portal <em>EBSCOhost</em>), con las palabras clave en título y/o resumen: Meta-analysis o meta-análisis, Systematic Review o Revisión Sistemática, filtrando por el nombre de las revistas, obteniéndose 62 meta-análisis.</p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_5.png" alt="" />
<br>Tabla 2. Metaanálisis publicados en revistas españolas
Fuente: Gambara <em>et al</em>. (2021, 96).</p>
<p>Las bases de datos electrónicas consultadas por Iniesta-Sepúlveda y colaboradores (2017) en su meta-análisis para el TOC pediátrico, fueron <em>Medline</em>, <em>PsycINFO</em>, <em>Psychology</em> <em>and</em> <em>Behavioral</em> <em>Sciences</em> <em>Collection</em> (PBSC) y <em>Consejo</em> <em>Superior</em> <em>de</em> <em>Investigaciones</em> <em>Científicas</em> (CSIC), combinando las siguientes palabras clave en el título y en el resumen: ((obsessive-compulsive) or (OCD)) and ((treatment) or (cognitive behavioral therapy) or (CBT) or (exposure response prevention) or (ERP)) and ((family) or (parents)). Además, contactaron con expertos en el campo con el objetivo de localizar estudios no publicados. </p>
<p>En cuanto a la <strong><em>codificación de los estudios</em> (<em>fase c</em>)</strong>, es habitual que los estudios integrados en un meta-análisis presenten resultados heterogéneos, a pesar de estar investigando todos ellos el mismo problema. Con objeto de investigar dicha heterogeneidad, se elabora generalmente un Manual de Codificación de las características de los estudios, o variables moderadoras, que pueden estar relacionadas con la eficacia de los tratamientos. Tomando como base dicho Manual, se confecciona un Protocolo de Registro de las variables moderadoras y se aplica a los estudios empíricos seleccionados (Sánchez-Meca <em>et al</em>., 2011a). </p>
<p>En el meta-análisis sobre la eficacia de los tratamientos psicológicos en menores que han sufrido abuso pueden distinguirse hasta cinco tipos de variables moderadoras: variables de tratamiento (por ejemplo, el modelo teórico de intervención, la duración e intensidad del programa, si la intervención se dirige sólo al menor, entre otras); de los participantes (edad, género, etnia, tipo de agresión sexual sufrida, relación de la víctima con el agresor, etc.); del contexto (lugar y condiciones en las que se aplicó el tratamiento);  metodológicas (diseño y procedimiento experimental) y extrínsecas (fuentes de financiación del estudio, la formación y el género de los investigadores) (Lipsey y Wilson, 2001).</p>
<p>A continuación, se realiza el <strong><em>cálculo del tamaño del efecto</em> (<em>fase d</em>)</strong>, pues se requiere registrar los resultados numéricos de la eficacia de los tratamientos para lo que es necesario utilizar un índice estadístico que sea capaz de poner los resultados de eficacia de los estudios en las mismas unidades métricas. El tamaño del efecto se define como un indicador cuantitativo que refleja el grado en que existe el fenómeno que se está investigando (Cohen, 1988). En el meta-análisis de Sánchez-Meca <em>et al</em>. (2011b) sobre menores víctimas de abuso sexual, la escasez de grupos de control obligó a proponer como índice del tamaño del efecto el índice de cambio medio tipificado, d<sub>MR</sub>, entre las medias del pretest y el postest de cada grupo de intervención. Pero, dada la diversidad de variables dependientes utilizadas en los diferentes estudios, hubo que calcular un índice d<sub>MR</sub> sobre cada una de ellas, para posteriormente poder hacer meta-análisis separados. Así, se calculó un tamaño del efecto para medidas de: (a) conductas sexualizadas impropias y sentimientos o pensamientos acerca del abuso sexual, (b) ansiedad y estrés, (c) depresión, (d) autoestima y autoconcepto, (e) problemas de conducta y ajuste general y (f) otras medidas, dando lugar a un total de seis meta-análisis llevados a cabo para las respectivas variables dependientes.</p>
<p><strong><em>Técnicas estadísticas de integración</em> (<em>fase e</em>)</strong>, el primer paso del análisis estadístico consiste en construir un gráfico denominado <em>forest plot</em>, en el que se presentan, de forma gráfica y numérica, los tamaños del efecto individuales obtenidos en cada estudio, junto con su correspondiente intervalo de confianza (generalmente, al 95% de nivel de confianza). El segundo paso de los análisis estadísticos consiste en calcular un promedio de los tamaños del efecto obtenidos en los estudios, con objeto de obtener un resultado resumen de la eficacia global de los tratamientos. Este promedio se suele acompañar con un intervalo de confianza al 95%, cuya amplitud nos informa de la precisión de la estimación global del efecto.</p>
<p>El <em>forest plot</em> (figura 1) con los tamaños del efecto medios obtenidos con cada variable dependiente de resultado en el meta-análisis de Sánchez-Meca <em>et al</em>. (2011b) sobre el tratamiento del abuso sexual infantil, presenta el tamaño del efecto medio por separado para los grupos que recibieron tratamiento (cuadrados negros) y para los grupos de control (cuadrados blancos). Así, se puede observar cómo para el cómputo global de todas las variables dependientes, los grupos tratados alcanzaron un efecto medio d = .64, estadísticamente significativo (límites confidenciales: .54 y .75) y de magnitud media según el criterio de Cohen (1988), mientras que los grupos de control obtuvieron un efecto medio de tan sólo d = .08, estadísticamente no significativo (límites confidenciales: -.13 y .29) y de magnitud prácticamente nula. La comparación de los efectos medios alcanzados por los grupos tratados y de control para las diferentes variables de resultado conducen a la misma conclusión de un efecto beneficioso, estadística y prácticamente, de los tratamientos psicológicos en comparación con la no intervención sobre los menores víctimas de abuso sexual. </p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_10.png" alt="" />
<br>Figura 1. <em>Forest</em> <em>plot</em> de los tamaños del efecto medios obtenidos para las diferentes variables dependientes con los grupos tratados (cuadrados negros) y con los grupos de control (cuadrados blancos). <em>d</em>: índice de cambio medio estandarizado promedio. <em>di</em> y <em>ds</em>: límites confidenciales inferior y superior para el tamaño del efecto medio<br />
Fuente: Sánchez-Meca <em>et al</em>. (2011b, 101).</p>
<p>La Figura 2 presenta un forest plot construido a partir de los resultados del meta-análisis de Sánchez-Meca <em>et al</em>. (2011b), en el que se comparan los tamaños del efecto medios obtenidos por los diferentes tratamientos psicológicos y las combinaciones entre ellos. Como puede observarse en dicha figura, los tratamientos psicológicos aplicados sobre menores víctimas de abuso sexual se enmarcan dentro de cinco modelos de intervención: terapia cognitivo-conductual específica de abuso (TCC), terapia de juego (TJ, que es un tipo particular del enfoque psicodinámico, pero que clasifican aparte debido a su uso frecuente), terapia de apoyo (TA), terapias basadas en el modelo psicodinámico (TP) y terapias humanistas (TH). A su vez, se encontraron numerosos estudios que combinaron TCC con otras terapias, tales como TJ, TA y TP, por lo que se clasificaron aparte. Los tamaños del efecto medios más elevados se alcanzaron cuando se combinó TCC con terapia de apoyo (d = 1.74) y si se añadió terapia de juego (d = 1.34). Cuando no se combinaron diferentes modelos de tratamiento, los resultados más favorables fueron para el enfoque psicodinámico (d = .75), la terapia de apoyo (d = .67) y la TCC (d = .63).</p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_8.png" alt="" />
Figura 2. <em>Forest plot</em> de los tamaños del efecto medios obtenidos para las diferentes variables dependientes con los grupos tratados (cuadrados negros). <em>d</em>: índice de cambio medio estandarizado promedio. <em>di</em> y <em>ds</em>: límites confidenciales inferior y superior para el tamaño del efecto medio<br />
Fuente: Sánchez-Meca <em>et al</em>. (2011b, 102).</p>
<p>La <strong><em>publicación del estudio</em> (<em>fase f</em>)</strong> es la fase final de un meta-análisis, como de cualquier investigación.</p>
<p>Como recurso, os recomendamos el Manual Cochrane 5.1.0 (Higgins <em>et al</em>., 2019), donde podemos encontrar información más detallada de los pasos a seguir a la hora de elaborar un protocolo.</p>
<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</strong></p>
<p>Cohen, J. (1988). <em>Statistical power analysis for the behavioral sciences</em> (2ª ed.). Hillsdale. Erlbaum.</p>
<p>Fonseca Pedrero, E., Pérez-Álvarez, M., Al-Halabí, S., Inchausti, F., Muñiz, J., López-Navarro, E., ... y Marrero, R. J. (2021). Tratamientos psicológicos empíricamente apoyados para adultos: Una revisión selectiva [Evidence-based psychological treatments for adults: A selective review]. <em>Psicothema, 33</em>(2), 188-197. doi: 10.7334/psicothema2020.426. </p>
<p>Gambara, H., Durán, J. I., y Santana, A. (2021). Evaluación de la Calidad de estudios de Metaanálisis sobre la Eficacia de las Intervenciones en Revistas Españolas de Psicología. <em>Clínica y Salud, 32</em>(3), 95-102. <a href="https://doi.org/10.5093/clysa2021a4">https://doi.org/10.5093/clysa2021a4</a>  </p>
<p>Higgins, J. P. T., Thomas, J., Chandler, J., Cumpston, M., Li, T., Page, M. J. y Welch, V. A. (2019). <em>Cochrane handbook for systematic reviews of interventions</em>. John Wiley &amp; Sons.</p>
<p>Iniesta-Sepúlveda, M., Rosa-Alcázar, A. I., Sánchez-Meca, J., Parada-Navas, J. L., y Rosa-Alcázar, Á. (2017). Cognitive-behavioral high parental involvement treatments for pediatric obsessive-compulsive disorder: A metaanalysis. <em>Journal of Anxiety Disorders, 49</em>, 53-64. doi: 10.1016/j.janxdis.2017.03.010</p>
<p>Lipsey, M. W. y Wilson, D. B. (2001). <em>Practical meta-analysis</em>. Thousand Oaks. Sage.</p>
<p>Page, M. J., McKenzie, J. E., Bossuyt, P. M., Boutron, I., Hoffmann, T. C., Mulrow, C. D., ... y Alonso-Fernández, S. (2021). Declaración PRISMA 2020: una guía actualizada para la publicación de revisiones sistemáticas. <em>Revista Española de Cardiología, 74</em>(9), 790-799.</p>
<p>Sánchez-Meca, J., Marín-Martínez, F., y López-Lopez, J. A. (2011a). Meta-análisis e Intervención Psicosocial Basada en la Evidencia. <em>Psychosocial Intervention, 20</em>(1), 95-107. DOI: 10.5093/in2011v20n1a8 </p>
<p>Sánchez-Meca, J., Rosa-Alcázar, A. I., y López-Soler, C. (2011b). The psychological treatment of sexual abuse in children and adolescents: A meta-analysis. <em>International Journal of Clinical and Health Psychology, 11</em>, 67-93. </p>
<p>The Logic of Science (2016, enero 12). The hierarchy of evidence: Is the study’s design robust? <a href="https://thelogicofscience.com/2016/01/12/the-hierarchy-of-evidence-is-the-studys-design-robust/">https://thelogicofscience.com/2016/01/12/the-hierarchy-of-evidence-is-the-studys-design-robust/</a></p>
<p>Velásquez, J. D. (2015). Una Guía Corta para Escribir Revisiones Sistemáticas de Literatura Parte 3. DYNA, 82(189), 9–12. <a href="https://doi.org/10.15446/dyna.v82n189.48931">https://doi.org/10.15446/dyna.v82n189.48931</a></p>
<p>Publicado por Lorena Rodríguez-Campo, Raquel Ayala y Sonia Ramírez.</p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=revisiones-sistematicas-y-meta-analisis-en-la-investigacion</link>
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<pubDate>Fri, 26 Jan 2024 15:00:00 +0100</pubDate>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El artículo científico]]></title>
<category>Artículos</category>
<description><![CDATA[ <p>El artículo científico es básicamente el resultado final de todo el trabajo que hemos hecho en nuestra investigación. Es como el informe oficial que cuenta todo sobre cómo hicimos el estudio o el proyecto científico.</p>
<p>A continuación, se presentan los elementos del artículo científico, que también valen para una comunicación científica (lo que se presenta a un congreso de investigación), los Trabajos Fin de Grado (TFG), Trabajos Fin de Master (TFM) y Tesinas, que suelen tener las mismas divisiones:</p>
<p><strong>TÍTULO</strong>
En la primera página de un artículo científico debe aparecer el título de la investigación y el nombre de de las personas autoras. El título que se ponga debe describir de forma clara la investigación, no todos los artículos publicados en revistas científicas son investigaciones y, en el caso de investigaciones empíricas y/o experimentales, debe presentarse (preferiblemente) tanto la variable independiente, la variable dependiente y la relación que existe entre ellas. Se aconseja también incluir en el título los términos que se utilizan en la literatura especializada sobre el tema para que otras personas investigadoras puedan reconocer su contenido rápidamente.</p>
<p>Para el caso de un artículo que vayamos a enviar a una revista científica es importante leer la guía para las personas autoras, en las que se dan las directrices que debemos seguir a la hora de enviar un artículo. Siempre hay que leerla y seguirla, para preparar correctamente nuestro artículo.</p>
<p><strong>RESUMEN</strong>
En la página siguiente al título se coloca el resumen, si es una revista española, se incluirá el resumen y el abstract, que es la traducción del mismo al inglés (en alguna ocasión, también se solicita a una tercera lengua). La extensión del resumen variará en función de la revista, por lo general, suelen ser unas 250 palabras aproximadamente. Deberás indicar claramente cuál es el objetivo principal del trabajo, la metodología aplicada para alcanzarlo, los resultados obtenidos y la principal conclusión. El gran reto es hacerlo breve y lo suficientemente informativo.</p>
<p><strong>PALABRAS CLAVE</strong>
A continuación del resumen, los autores añadirán entre cinco y siete palabras clave que contengan los elementos esenciales de su manuscrito.</p>
<p><strong>INTRODUCCIÓN</strong>
Responde a ¿Por qué se ha hecho? y suele incluir un pequeño resumen.
Es la primera parte después del título y el resumen. Un consejo según los autores Arrom <em>et al</em>., (2018) es tratar de no realizar introducciones muy extensas, ya que esto podría ocasionar la fatiga del lector y que debido a esto no lea el artículo completo. En el último párrafo de la Introducción, se suele volver a nombrar el objetivo principal de la investigación, el <em>gap research</em> (o brecha de investigación) y las variables que se van a medir.</p>
<p><strong>MÉTODO</strong>
Responde a ¿Cómo se ha hecho?
Después de establecer nuestro marco teórico y nuestras hipótesis, se procede a escribir el método. Autores como León (2020, p. 22) establecen que esta es la parte más importante de su trabajo, en donde se evidencian las habilidades de investigación y se muestra a otros investigadores cómo se podría replicar su investigación. La estructura de este método, según las normas APA, seguiría la descripción de: Participantes, medidas, diseño, materiales y procedimiento.</p>
<p><strong>RESULTADOS</strong>
Responde a ¿Qué se ha encontrado?
En este apartado se presenta el resumen de la evidencia empírica que hemos obtenido. En primer lugar, se aconseja empezar con los datos descriptivos en una tabla (por ejemplo, la media de las variables y la correlación), de forma que el lector tiene la oportunidad de familiarizarse con las variables y los datos que se han obtenido. Una vez presentados los datos descriptivos, se aconseja mostrar el contraste de hipótesis en el mismo orden en que se presentó en la introducción. Lo que sí se aconseja encarecidamente para el apartado de resultados es el empleo de tablas y gráficos para mostrar los resultados principales obtenidos.</p>
<p><strong>DISCUSIÓN</strong>
Responde a ¿Cuál es su relevancia?
Es otra de las partes relevantes de nuestro trabajo ya que en ella recae el peso de transmitir a la comunidad científica (y al lector, que puede ser el editor, pero también otras personas investigadoras de nuestro campo) qué es lo que hemos encontrado, qué relación tiene con lo previamente encontrado en la literatura y qué aporta nuestro trabajo. También en este apartado se recogen las debilidades de nuestra investigación, cómo mejorarla y posibles líneas futuras de continuidad.</p>
<p><strong>REFERENCIAS</strong>
El apartado de referencias incluye la lista pormenorizada de todos los estudios consultados y utilizados a lo largo del trabajo. De nuevo, aunque en Psicología se realice este apartado en formato APA, habrá que consultar las normas de la revista por si hubiese algún requerimiento concreto.</p>
<p>Las normas de la American Psychological Association (APA) son la columna vertebral que articula toda la estructura de nuestros trabajos científicos. Es importante, además, estar actualizado con las últimas normas publicadas, ya que, podríamos llevarnos un disgusto cuando nos rechacen un artículo por presentarlo con las normas APA 6 (¡y que el revisor te remarque que ya hay una versión nueva publicada!).</p>
<p><strong>EJEMPLO PRÁCTICO</strong></p>
<p>Consideramos interesante añadir un ejemplo práctico a este post sobre las partes de las que se compone un artículo científico (o una comunicación, un TFG, un TFM, una tesina, entre otros). Para ello, utilizaremos de modelo el TFG presentado por Abigail Barahona Barrera, en 2020, tutorizado por Pablo Herrera Salinas (www.researchgate.net/profile/Pablo-Herrera-Salina) que es Psicólogo Clínico, Doctor en Investigación en Psicoterapia (Alemania) y forma parte del equipo del Centro de Psicoterapia Gestalt de Chile, creado por la Dra. Adriana Schnake junto a Antonio Martínez y Marina Varas Schnake.  </p>
<p>Comenzando por el título, se puede observar, que es conciso y claro:</p>
<p><strong>Título</strong>
Proceso de integración de polaridades desde la psicoterapia Gestalt en un caso clínico.</p>
<p>En este caso, el resumen, se compone de 210 palabras y se recogen las partes importantes a resaltar, es decir: objetivo, metodología y resultados.</p>
<p><strong>Resumen</strong>
El concepto de polaridades es fundamental en la teoría y práctica de la psicoterapia Gestalt. A pesar de que la investigación empírica sobre este tema es poca, en el último tiempo ha habido un creciente interés. En este contexto, Herrera (2016) ha desarrollado un instrumento para evaluar el nivel de integración de polaridades (IEP), el cual ha sido poco aplicado hasta la fecha. Considerando lo anterior, la presente investigación tiene como <strong>objetivo</strong> general analizar el proceso de integración de polaridades en un caso clínico utilizando este instrumento; buscando contribuir a su perfeccionamiento, así como aportar a la teoría e investigación del concepto de polaridades. Se empleó la <strong>metodología</strong> de estudio de caso de construcción de teoría, que tiene por objetivo aportar al desarrollo de las teorías a través de la observación de casos, con un enfoque metodológico mixto. En los <strong>resultados</strong> se describe el proceso de integración, el cual se sintetizó en un modelo que muestra cómo una vez iniciada la terapia fue aumentando la integración hasta la resolución del conflicto de polaridades a raíz de 3 etapas más importantes. Además, se evidenció la utilidad del IEP y se muestra cómo a través del abordaje de las polaridades se pudieron resolver indirectamente los problemas por los cuales consultó la paciente.</p>
<p>En este caso, son cuatro las palabras clave, que nos ayudan a centrar y resaltar lo importante de la investigación.</p>
<p><strong>Palabras clave</strong>
Polaridades; Psicoterapia Gestalt; Proceso de integración; Estudio de caso.</p>
<p>El apartado introductorio, en este estudio, se divide en cuatro partes/párrafos. Se comienza con contextualizar la evolución en el estudio de polaridades y el uso de la técnica de la silla vacía. Posteriormente, se hace una crítica a la escasa investigación en terapia Gestalt y mencionan el estudio de García (2016), el suyo propio del 2016 en el que desarrolla, junto al Centro de psicoterapia Gestalt de Santiago de Chile, un instrumento para evaluar el nivel de integración de polaridades en los pacientes, y la realización del Manual (2018), que hicieron <em>a posteriori</em>. La tercera parte recoge el objetivo principal y los cuatro objetivos secundarios o parciales, que vamos a capturar del TFG:</p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_4.png" alt="" /></p>
<p>Finalmente, la cuarta parte de la <strong>Introducción</strong> sintetiza el <em>gap research</em> o brecha de investigación. Con esta investigación, pretenden, por una parte, poner a prueba la teoría de polaridades, plantear modificaciones y nuevas discusiones y, por otra, continuar aplicando y perfeccionando su instrumento (IEP):</p>
<p><strong>Método</strong>
Comienzan indicando que la presente investigación es un <strong>estudio de caso de construcción de teoría</strong> y que, la estrategia de este tipo de estudio es comparar alguna teoría con las observaciones de un caso. Emplearon un enfoque metodológico de carácter mixto, utilizando elementos cualitativos y cuantitativos. Los elementos <strong>cuantitativos</strong> empleados, se basaron en una serie de instrumentos a través de los cuales buscaron describir el proceso de cambio e integración de la paciente, así como medir de una manera estandarizada los resultados de la terapia. Mientras que, a nivel <strong>cualitativo</strong>, se observaron en video todas las sesiones realizadas, a partir de la cual se seleccionaron las más significativas para el proceso de integración, así como también en más detalle las viñetas clínicas que reflejaran esto.</p>
<p>Posteriormente presentan el caso, en donde se trata la ansiedad, a través de 15 sesiones que fueron grabadas. También mencionan la experiencia del terapeuta, se presenta la información de la paciente, los cuatro instrumentos de medida utilizados (<em>Instrumento de evaluación de polaridades</em> (Herrera, 2018); <em>Escala Ansiedad Hamilton</em> (Hamilton, 1959); <em>Simplified Personal Questionnaire</em> (SPQ) (Elliot, Mack &amp; Shapiro, 1999); y, <em>Session Evaluation Questionnaire</em> (SEQ) (Stiles, Gordon &amp; Lani, 2002)). Finalmente, el procedimiento de recogida de datos y las consideraciones éticas.</p>
<p><strong>Resultados</strong>
Los resultados se han presentado en tres partes:
1) La descripción del proceso de integración, es decir: Identificación y problematización del conflicto; Aumento de motivación para el cambio (sesión 4); Identificación de un par de características opuestas que son incluidas en el conflicto polar principal (sesión 5); Contacto con las partes (sesión 6); Resignificación de los polos y autoaceptación de la paciente (sesión 8); Acercamiento a la visión existencial relacionada con la génesis del conflicto (sesión 9); Relación entre la visión existencial de la paciente y la génesis de su polarización (sesión 11); Resignificación de elementos de la visión existencial asociada a la polarización y expresión de un polo en nuevos contextos; Movilización a partir de la resignificación la visión existencial y estado final del conflicto de polaridades (sesión 13); y, Evaluación final de la integración y de los objetivos de la terapia a partir de una situación problemática (sesión 15).</p>
<p>2)  La visión cuantitativa del proceso de cambio, a través de la aplicación de los cuestionarios: Instrumento de evaluación de polaridades; Escala SEQ y SPQ-3.</p>
<p>3)  Finalmente, se hace una propuesta de Modelo de Proceso de Integración:</p>
<p><strong>Discusión</strong>
Una discusión generosa de más de ocho páginas que os invitamos a leer (a partir de la página 47).</p>
<p>Dos páginas y media de <strong>REFERENCIAS</strong> para explorar y tres ANEXOS que no tienen desperdicio. Por una parte, el anexo 1, recoge la tabla de identificación y caracterización de la polaridad &quot;racional&quot; (polo rojo) y &quot;sensible&quot; (polo lila), así como las virtudes, recursos, aspectos positivos y negativos, defectos, características, situaciones y formas, de cada una. El anexo 2, describe los niveles y características de la integración, sesión por sesión, en las quince realizadas. Finalmente, el anexo 3, ilustra los pasos del  Módulo 2 del instrumento de evaluación de polaridades, para que un observador evalúe una transcripción, audio o idealmente video de una entrevista o sesión de psicoterapia.</p>
<p>Algunos recursos que pueden ayudarte:</p>
<ul>
<li>En este breve tutorial se darán cinco consejos básicos para tener en cuenta cuando nos enfrentemos a una escritura profesional: Pabla, M. (2019). Aprende a redactar como un profesional [Vídeo]. Youtube. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9O03tQFcxI8">https://www.youtube.com/watch?v=9O03tQFcxI8</a></li>
<li>En este vídeo se verán las tres claves a tener claras antes comenzar la redacción: su estructura, el empleo de recursos, gestores de referencia gratuitos y cómo trabajar las referencias o el abstract: Elsevier Español (2020). Consejos para escribir un artículo original de investigación [Vídeo]. Youtube. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Cg8dy-AwVxs">https://www.youtube.com/watch?v=Cg8dy-AwVxs</a>.</li>
<li>Guía concisa para la elaboración de artículos <a href="https://bibliotecas.usal.edu.ar/archivos/bibliotecas/docs/guia_apa_version_2018_2.pdf">https://bibliotecas.usal.edu.ar/archivos/bibliotecas/docs/guia_apa_version_2018_2.pdf</a></li>
</ul>
<p>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:</p>
<p>American Psychological Association (APA). (2020). <em>Publication manual of the
American Psychological Association</em> (7ª. Ed.). American Psychological Association.</p>
<p>Arrom, L., Huguet, J., Errando, C., Breda, A., y Palou, J. (2018). Cómo escribir un
artículo original. <em>Actas Urológicas Españolas, 42</em>(9), 545-550.</p>
<p>Elliot, R., Mack, C., Shapiro, D. (1999). Simplified Personal Questionnaire Procedure.
Network for Research on Experiential Psychotherapies website: <a href="http://experientialresearchers.org/instruments/elliot/pqprocedure.html">http://experientialresearchers.org/instruments/elliot/pqprocedure.html</a></p>
<p>Hamilton, M. (1959). The assessment of anxiety states by rating. <em>British Journal of Medical Psychology, 32</em>: 50- 55.</p>
<p>Herrera, P. (2018). <em>Instrumento de evaluación de polaridades: manual de aplicación</em>. Manuscrito no publicado.</p>
<p>León, O. (2020). <em>Cómo redactar textos científicos y seguir las normas APA 7. Para
los trabajos de fin de Grado (TFG), trabajos de fin de Máster (TFM), tesis doctorales
y artículos de investigación</em>. Garceta.</p>
<p>Stiles, W.B; Gordon, L. E., y Lani, J. A. (2002). Session evaluation and the Session Evaluation Questionnaire. In G.S Tryon (Ed.) <em>Counseling based on process research; Applying what we know </em>(pp. 325-343). Allyn &amp; Bacon.</p>
<p>Publicado por Lorena Rodríguez-Campo, Marta O’Kelly, Raquel Ayala y Sonia Ramírez.</p>]]></description>
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<pubDate>Tue, 02 Jan 2024 10:28:00 +0100</pubDate>
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<title><![CDATA[La búsqueda bibliográfica en el proceso de redacción científica y las bases de datos]]></title>
<category>Artículos</category>
<description><![CDATA[ <p>Cuando empezamos a investigar sobre algo, sin lugar a duda, la búsqueda bibliográfica es el primer paso (López, 2006). La búsqueda de datos se vuelve nuestra mejor amiga durante todo el proceso de la investigación.</p>
<p><strong>¿Cómo nos ayuda la búsqueda bibliográfica?</strong> (Arguedas-Arguedas, 2009):</p>
<ul>
<li>Nos ayuda a estudiar la relevancia de nuestra pregunta de investigación.</li>
<li>Hacer una selección idónea del tipo de diseño de estudio según lo presente en la literatura y nuestra pregunta de investigación.</li>
<li>Valorar el estado actual de la cuestión.</li>
<li>Leer las propuestas de investigaciones futuras de los estudios realizados sobre el tema.</li>
<li>Aprender de las limitaciones y errores de los estudios previos.</li>
</ul>
<p><strong>¿Qué tipos de  documentos encontramos en las búsquedas?</strong></p>
<ul>
<li>Primarios: «Son los originales que transmiten la información directa» (Gallego <em>et al</em>.,2006, p. 14). Consiste en la publicación de resultados originales y la conceptualización y discusión de estos. Ejemplo, un artículo publicado en una revista científica.</li>
<li>Secundarios: «Referencian los documentos primarios y ofrecen una descripción» (Gallego <em>et al</em>., 2006, p. 13). Consiste en la revisión del material y reorganización de los contenidos sobre un tema. Ejemplo, una revisión sistemática.</li>
<li>Terciarios: son una recopilación de las fuentes secundarias. Hacen referencia a los libros de texto . Por ejemplo, fuentes de apoyo didáctico para estudiantes.</li>
</ul>
<p><strong>Pasos a seguir para la búsqueda bibliográfica:</strong></p>
<p><em>Paso 1: tema de investigación</em>
Para realizar una búsqueda bibliográfica correcta el paso más importante es definir nuestro tema de estudio (Amezcua, 2015).
Ejemplo: El tema en cuestión que me interesa estudiar es la terapia gestalt aplicada a problemas de la infancia. Al tener el tema de investigación definido inicialmente se hará una búsqueda amplia con los términos terapia gestalt e infancia.</p>
<p><em>Paso 2: aplicación de operadores lógicos o booleanos</em>
Los <em>booleanos</em> son los términos AND, OR y NOT que le permiten a la base de datos definir la búsqueda bibliográfica y acotar su campo. De esta forma, cuando introducimos el operador AND (combinar) entre dos palabras estamos interesados en conocer los estudios que incluyan ambos términos y en excluir aquellos que no los contengan (López, 2006).
Por ejemplo, si buscamos &quot;terapia gestalt” AND “ansiedad&quot; en la base de datos DIALNET, obtenemos 4 resultados, siendo, el primer documento encontrado el estudio de Pablo Herrera <em>et al</em>., (2018), titulado Investigando la TG para la ansiedad en dispositivos basados en la práctica: un diseño experimental de caso único, publicado en la <em>Revista Argentina de Clínica Psicológica</em>.</p>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_1.png" alt="" /></p>
<p>Cuando introducimos el operador OR (sumar), buscará artículos que incluyan ambos términos, pero no necesariamente en el mismo artículo, es decir, arrojará como resultado de la búsqueda de textos que contengan el primer término junto con aquellos documentos que contengan el segundo. En el ejemplo que hemos usado, salen 15.067 referencias. Finalmente, cuando utilizamos el conector NOT (excluir), arrojará aquellos documentos que incluyan el primer término pero que no tengan contenido el segundo término de búsqueda.</p>
<p><em>Paso 3: aplicación de filtros</em>
En este punto, una vez definidos los términos de búsqueda y los <em>booleanos</em>, es importante tener en mente las siguientes preguntas:</p>
<ul>
<li>¿Qué tipo de documentos me interesa encontrar?</li>
<li>¿En qué idioma me interesa obtener estos documentos?</li>
<li>¿Hay un criterio de fechas específicas?
Ellas nos ayudarán a poner los filtros necesarios para la búsqueda de los documentos de interés.
Si hacemos una búsqueda en GOOGLE ACADÉMICO con &quot;terapia gestalt y ansiedad&quot;, en el lado izquierdo se pueden seleccionar diversos filtros, por ejemplo: acotar diferentes años, ordenar por relevancia, ordenar por fechas, elegir diferentes idiomas, elegir artículos en revisión u otros, hasta crear alertas.</li>
</ul>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_2.png" alt="" /></p>
<p><em>Paso 4: resultados de la búsqueda y combinación de criterios</em>
Una vez finalizados los pasos anteriores, con los criterios de búsqueda y los filtros seleccionados, le daremos a «buscar» y observaremos el número de entradas que nos arroja con esos criterios de búsqueda. Se pueden realizar las combinaciones que consideremos oportunas para llegar al número de documentos bibliográficos que nos interese o que nos ayude a finalizar nuestra búsqueda bibliográfica.</p>
<p><em>Paso 5: calidad de la búsqueda bibliográfica</em>
Finalmente, una vez que tenemos la entrada de resultados arrojados por nuestros criterios de búsqueda y los filtros, podemos hacer una selección de aquellos que más nos interese y, posteriormente, hacer una lectura crítica de estos (Amezcua, 2015).</p>
<h2></h2>
<p>Para terminar,<strong>¿cuáles son algunas de las bases de datos especializadas en psicología?</strong></p>
<p><em>PsycINFO (APA)</em>
Es una de las bases de datos más grandes y utilizadas en el campo de la psicología. Es publicada por la American Psychological Association (APA) y contiene artículos y textos completos donde el 99 % han sido revisados por pares (criterio de mayor rigor científico).</p>
<p><em>PsycArticles</em>
Esta base de datos contiene artículos específicos del ámbito de la psicología y campos relacionados. Cuenta con artículos científicos publicados en revistas de la <em>American Psychological Association</em> (APA) y su sello editorial <em>Educational Publishing. Foundation</em> (EPF). Tiene, aproximadamente, 220.000 entradas de artículos, no solamente de revistas propias de la APA, sino también de sus revistas afiliadas.</p>
<p><em>Eric (Ebsco) y Eric (Proquest)</em>
ERIC (<em>Education Resources Information Center</em>) se trata de una base de datos con una gran fuente de recursos educativos y de textos completos. Está patrocinada por el Instituto de Ciencias de la Educación del Departamento de Educación de los Estados Unidos. Resulta una herramienta esencial para los investigadores de cualquier campo de la educación. Se puede acceder desde EBSCO o desde ProQuest.</p>
<p><em>Pilots</em>
Es una base de datos especializada en el campo del trauma.</p>
<p><em>Medline</em>
Es considerada la base de datos médica más amplia que existe. Su fundadora es la Biblioteca Nacional de Médicos de Estados Unidos. Cuenta con más de veintiséis millones de registros y alrededor de 5.600 revistas indexadas. Esta base cubre todos los artículos relacionados con las áreas de Biomedicina y Salud, desde 1950 hasta la actualidad. Es de acceso gratuito desde PubMed.</p>
<p><em>Dialnet</em>
Es una base de datos cuyo objetivo es la difusión científica de trabajos hispanos. Fue creada en el 2001 por la Universidad de La Rioja. Es un recurso de libre acceso. Tiene una interfaz sencilla que permite la búsqueda por nombre del trabajo, nombre de la revista e incluso la búsqueda de tesis doctorales de acceso abierto.</p>
<p><em>SciELO</em>
SciELO (<em>Scientific Electronic Library Online</em>) es una base de datos científica que integra los trabajos publicados en revistas de acceso abierto de trece países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú y Portugal. Su uso es bastante popular debido a la amplitud de revistas latinoamericanas que incluye criterios de calidad.</p>
<p>Finalmente, también se puede utilizar la base de datos de Investigación en Psicoterapia Gestalt: </p>
<p><strong><em>Gestalt Psychotherapy Research Database</em>: gestaltresearch.org</strong>,  que es una base de datos abierta de referencias bibliográficas de investigación y literatura sobre Psicoterapia Gestalt y modalidades relacionadas. Se creó en marzo de 2019 con el objetivo de proporcionar diferentes servicios de información a las personas investigadoras en terapia Gestalt. El número actual de referencias disponibles en la base de datos es sólo una parte de la literatura de investigación disponible sobre la Psicoterapia Gestalt. Además contiene un apartado de Conferencias, otro de Recursos y también se incorporan Noticias.
La construcción y mantenimiento de esta base de datos es posible gracias a la colaboración de diferentes asociaciones de Psicoterapia Gestalt y sus miembros:</p>
<ul>
<li>Asociación Española de Terapia Gestalt</li>
<li>Polish Association for Gestalt Psychotherapy</li>
<li>European Association for Gestalt Therapy</li>
</ul>
<p>Para concluir el tema, es muy importante tener criterios que nos permitan <strong>valorar la calidad de la información encontrada</strong>. Sugerimos:</p>
<ul>
<li>Una forma de saber si estamos consultando una revista científica de calidad es introducir su nombre en la JCR (<em>Journal Citation Reports</em>), que encontraremos en la <em>Web of Science</em>, y nos indicará si pertenece a las revistas con criterios de calidad.</li>
<li>Ser selectivo en cuanto a la información encontrada en el buscador de Google.</li>
<li>El índice de impacto de la revista nos indica que los trabajos científicos publicados han pasado por criterios muy exigentes, lo que implica que cuanto mayor impacto tenga, mayor será la tasa de rechazo hacia los artículos que se pretenden publicar en ellas. </li>
</ul>
<p><img src="https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/image-uploads/image_3.png" alt="" /></p>
<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</strong></p>
<p>Arguedas-Arguedas, O. (2009). La búsqueda bibliográfica. <em>Acta Médica Costarricense, 51</em>(3), 155-157.</p>
<p>Amezcua, M. (2015). La Búsqueda Bibliográfica en diez pasos. <em>Índex de enfermería, 24</em>(1-2), 14-14. <a href="http://www.index-f.com/index-enfermeria/v24n1-2/24131r.php">http://www.index-f.com/index-enfermeria/v24n1-2/24131r.php</a></p>
<p>Gallego, C., Icart, T., y Pulpón, A. (2006). <em>Elaboración y presentación de un proyecto de investigación y una tesina</em>. Editorial Universidad de Barcelona.</p>
<p>López, L. (2006). La búsqueda bibliográfica: componente clave del proceso de investigación. <em>Diaeta, 24</em>(115), 31-37.</p>
<p>Publicado por Sonia Ramírez-Reinoso y Lorena Rodríguez-Campo</p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=artículos</link>
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<pubDate>Fri, 22 Dec 2023 15:24:00 +0100</pubDate>
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<item>
<title><![CDATA[Estado actual de la investigación en Psicología general y en Psicología Gestalt ]]></title>
<category>Artículos</category>
<description><![CDATA[ <p>En la actualidad contamos con dos paradigmas principales dentro de la investigación (Ayala, 2022). Por un lado, el paradigma de la <strong>Práctica Basada en la Evidencia</strong> (división 12 de la APA) cuyos experimentos se ajustan perfectamente a los procedimientos médicos actuales (que también habría que revisar, pero ésa es otra historia) de manera que al paciente afectado de una determinada dolencia se le da una pastilla, y es perfectamente comprobable mediante ensayos controlados, aleatorizados y con doble ciego que los efectos sobre su malestar se deben exclusivamente a la píldora ingerida.</p>
<p>¿Y qué tiene que ver esto con la psicología? A principios de la década de 1990, aparece la <strong>Medicina Basada en la Evidencia</strong>, cuyo objetivo es crear tratamientos empíricamente validados para enfermedades concretas, agrupados en las guías de tratamientos eficaces. Extrapolando este modelo a la Psicología, surge la <strong>Psicología Basada en la Evidencia</strong> con sus tratamientos psicológicos empíricamente apoyados correspondientes. Es la división 12 de la APA (American Psychological Association), quien establece los criterios para considerar un tratamiento empíricamente validado (Chambless et al., 1998), con el fin de crear las guías de tratamientos psicológicos eficaces. Entre estos criterios, se encuentra el que existan estudios controlados aleatorizados realizados por dos investigadores independientes y que demuestran que el tratamiento aplicado obtiene mejores resultados que el placebo, el no tratamiento u otro tratamiento.</p>
<p>Por otro lado, encontramos otro enfoque en investigación en psicoterapia, abanderado por la división 29 de la APA, que se conoce como la <strong>Evidencia Basada en la Práctica</strong>, «Relaciones terapéuticas con apoyo empírico», centrado en demostrar la eficacia de los factores comunes en psicoterapia y más orientado a procesos, que a los resultados. Es decir, a por qué es eficaz la psicoterapia, y el proceso psicoterapéutico en sí, más que los resultados.</p>
<p><strong>Un poquito de teoría nos ayudará</strong></p>
<p>Wilhelm Wundt (1832-1920) fundó el primer laboratorio de psicología experimental en la Universidad de Leipzig, Alemania. Este acontecimiento marcó el surgimiento de la psicología como una disciplina separada de la filosofía. La importancia de este hito reside en la institucionalización de esta práctica de laboratorio, el equipamiento y el concepto de equipo de investigación. A lo largo de la historia, la psicología ha ido cambiando al compás de los descubrimientos, la cultura y el progreso científico e intelectual de cada época, hasta llegar a las diferentes corrientes que conocemos hoy en día. Pero, claro, la psicología no ha tenido una vida fácil; ha tenido que lidiar con críticos que la cuestionan constantemente, exigiéndole demostrar que los métodos que usa son científicos de verdad y no una especie de pseudociencia.</p>
<p>Por hacer un poco más de historia, Eysenk (1952) publicó un artículo en el que afirmaba que el psicoanálisis era igual de eficaz que el mero paso del tiempo, allanando el camino al incipiente conductismo, lo que provocó que se empezara a realizar investigación en psicoterapia. Smith et al. (1977) publicaron un metaanálisis en el que analizaron la eficacia de las principales corrientes terapéuticas, entre ellas la Terapia Gestalt dentro de la humanista, concluyendo que todos los modelos son igualmente eficaces, salvo pequeñas diferencias que posteriormente fueron solventadas al tener en cuenta el sesgo de lealtad, esto es, la adherencia de los investigadores a una corriente psicoterapéutica concreta. Frank (1974) propuso los factores comunes a todas las psicoterapias como los ingredientes específicos responsables del cambio terapéutico. Hoy en día se sabe que la psicoterapia no sólo es eficaz, independientemente del modelo, sino que lo es con un tamaño del efecto de más del 0.8, es decir, más del 78,8% de las personas que acuden a terapia están mejor que las que no (American Psychological Association, 2013).</p>
<p>En la actualidad, resulta complicado concebir la psicología como algo que no sea científico, incluso fuera del ámbito académico, según señalan Fernández-Rodríguez y su equipo en 2020. Aunque aún queda un largo camino por recorrer, afortunadamente la visión de la psicología, de la profesión y del estatus científico ha mejorado.</p>
<p><strong>¿Y qué pasa con la Terapia Gestalt en concreto?</strong></p>
<p>Históricamente, la Terapia Gestalt se ha mantenido alejada del ámbito académico y científico, en parte por su epistemología. La teoría gestáltica es experimental, pero en contraste con el estructuralismo y el funcionalismo de Wundt y James, respectivamente, la psicología de la Gestalt entiende la conciencia como fenoménica (Martín, 2011).</p>
<p>A las personas gestaltistas de este país se nos pone la piel de gallina al escuchar “pseudociencia”, por todo lo que nos hizo sufrir. En noviembre de 2018 el Gobierno de España aprobó el “Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias”, impulsado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y el Ministerio de Ciencia e Innovación Tecnológica. Como resultado de los trabajos realizados bajo este marco, en febrero de 2019 se publica un documento (Instituto de Salud Carlos III, 2019),  en el que se analizan 139 técnicas, de las que 71 quedan clasificadas directamente como pseudoterapias. El resto, entre las que se encuentra la Gestalt, así con mayúsculas y sin terapia delante ni nada, se encuentra en evaluación. Esto quiere decir que, si bien en las primeras 71 no encontraron “publicaciones científicas con diseños que permitan establecer su eficacia de forma robusta (ensayos clínicos ni revisiones sistemáticas o metaanálisis publicados en Pubmed) durante el periodo 2012-2018” (p. 1), las restantes, aunque cuenten con publicaciones de estas características, serán evaluadas en el futuro de forma individual.</p>
<p>De cara a prestar colaboración al Ministerio en su labor, la AETG (Asociación Española de Terapia Gestalt), junto con otras asociaciones de la Sección Humanista de la FEAP (Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas), encargó a investigadores universitarios que realizaran una búsqueda en bases de datos científicas de estudios que pudieran avalar la Terapia Gestalt. Se encontraron 462 artículos -una vez eliminados los duplicados. Se redactó un documento con los resultados (López-González et al., 2019) que, en diciembre de 2019 (fue un trabajo bastante laborioso porque se tardaron seis meses) se presentó al Instituto de Salud Carlos III con el objetivo de que fuera tenido en cuenta para avalar la Terapia Gestalt como un método científico. Se incluían cuarenta y dos documentos, ensayos clínicos controlados, que vienen acompañados de un informe del método utilizado para la obtención y el análisis de resultados, así como los criterios de inclusión y exclusión. En estos momentos, es una de las propuestas que ha superado la primera fase de evaluación. El proceso sigue adelante. Los argumentos aportados, constatan los resultados obtenidos en diversos ensayos científicos con 2.220 participantes con diferentes problemas psicológicos, a los que se aplicaron distintas modalidades de tratamiento. Los perfiles proceden de diferentes países y culturas: Irán, Reino Unido, India, Italia, Estados Unidos y Japón.</p>
<p><strong>¿Por qué nos encontramos en este punto?</strong></p>
<p>Citando a Roubal et al. (2016), “la supervivencia de la Terapia Gestalt como una modalidad de tratamiento psicoterapéutico legítimo depende en buena medida del desarrollo de una base de evidencia” (p. 10).</p>
<p>La investigación en psicoterapia es una labor difícil y laboriosa. En España, los investigadores pertenecen al ámbito académico principalmente. Es un trabajo que requiere formación, esfuerzo y muchas horas de dedicación. Como dice Martorell (2021), los terapeutas humanistas deberíamos invitar a una caña a los que investigan nuestra corriente y oírles contar sus historias. Y no solo hay que investigar, sino que hay que publicar en revistas científicas y acudir a congresos para darnos a conocer, porque también tenemos mucho que aportar al panorama psicoterapéutico. No tenemos nada de lo que acomplejarnos.</p>
<p>Los terapeutas gestálticos damos importancia a la supervisión de nuestra práctica clínica y hacemos proceso terapéutico, características que otros enfoques están empezando a valorar como relevantes en el buen hacer psicoterapéutico. Y también sabemos mucho de la relación terapéutica y del vínculo que se genera, principal factor común responsable de que funcione la psicoterapia. Se puede investigar en psicoterapia Gestalt y se pueden investigar los procesos que se dan en ella, de hecho ya lo están haciendo otros enfoques que recuperan los elementos humanistas y los incorporan, como el de las terapias contextuales (Hayes, 2012).</p>
<p>Enara García (2023), miembro de la Comisión de Investigación de la AETG,  presentó en el Congreso Europeo de Madrid un estudio donde establece la conexión teórica de la Terapia Gestalt con las teorías de la cognición 4E (embodied, embedded, enacted, extended), es decir, desarrollos recientes en las ciencias cognitivas que están surgiendo como alternativas a los enfoques cognitivistas, conductuales y reduccionistas de la cognición. Demuestra que, más allá de los precedentes históricos en Psicología de la Gestalt, los enfoques de Terapia Gestalt y 4EC comparten importantes articulaciones conceptuales y principios antropológicos. Por ejemplo, el holismo, la perspectiva organísmica, la atención a la fenomenología y la perspectiva dinámica de la experiencia. Al mostrar evidencia tanto empírica como teórica, argumenta que las ciencias 4EC respaldan afirmaciones que han sido centrales en la Terapia Gestalt durante mucho tiempo.</p>
<p>Así que, podemos investigar por gusto o para demostrar eficacia, para ser mejores terapeutas o para compartir conocimiento. También podemos ayudar, y participar en investigaciones, y vencer la pereza de grabarnos, o de pasar cuestionarios. Es cuestión de ilusión y horas, porque aunque sabemos que la Terapia Gestalt funciona, también es importante hablar el mismo lenguaje y ocupar un sitio por derecho propio y en igualdad de condiciones con el resto de enfoques psicoterapéuticos (Ayala, 2022).</p>
<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</strong></p>
<p>American Psychological Association (2013). Recognition of psychotherapy effectiveness. <em>Psychotherapy, 50</em> (1), 102-109. <a href="https://doi.org/10.1037/a0030276">https://doi.org/10.1037/a0030276</a></p>
<p>Ayala-Romera, R. (2021). <em>Revisión</em> <em>Sistemática</em> <em>sobre</em> <em>la eficacia</em> <em>de la Terapia Gestalt</em> (Trabajo Fin de Master). Facultad de Psicología. Universidad de Málaga.</p>
<p>Ayala-Romera, R. (2022). Pseudociencia, Investigación en Psicoterapia y Terapia Gestalt. <em>Revista de la AETG, 42</em>, 101-107.</p>
<p>Ayala Romera, R. [Raquel]. (2023). <em>Terapia Gestalt y Terapia de Aceptación y Compromiso</em> [Comunicación]. Gestalt Conference, Madrid, España. <a href="https://gestaltconference2023.com/es/ponentes">https://gestaltconference2023.com/es/ponentes</a></p>
<p>Eysenck, H. J. (1952). The effects of psychotherapy: an evaluation.<em> Journal of consulting</em> <em>psychology, 16</em>(5), 319 - 324. <a href="https://psycnet.apa.org/record/1953-05921-001">https://psycnet.apa.org/record/1953-05921-001</a></p>
<p>Fernández - Rodríguez, J. C., Pérez, D., Navea, A., de Bonis, A., Nevado, M. y Fouce, G. (2020). Estado actual sobre la opinión e implantación en la sociedad de los psicólogos en España. <em>Anales de Psicología/Annals Of Psychology, 36</em>(1), 24 - 29. <a href="https://revistas.um.es/analesps/article/view/343131/273931">https://revistas.um.es/analesps/article/view/343131/273931</a></p>
<p>Frank, J. D. (1974). Therapeutic components of psychotherapy. A 25-years progress report of research. <em>The Journal of Nervous and Mental Desease, 159</em>, 325-342.</p>
<p>García Otero, E. (2023). <em>Sobre las raíces teóricas de la Terapia Gestalt: Uniendo Teoría y Práctica</em> [Comunicación]. Gestalt Conference, Madrid, España. <a href="https://gestaltconference2023.com/es/ponentes">https://gestaltconference2023.com/es/ponentes</a></p>
<p>Hayes, S. C. (2012). Humanistic Psychology and Contextual Behavioral Perspectives. <em>Psychotherapy (Chicago, Ill), 49</em>, 455-60. <a href="https://doi.org/10.1037/a0027396">https://doi.org/10.1037/a0027396</a></p>
<p>Instituto de Salud Carlos III (2019). <em>Resumen de las conclusiones del informe preliminar sobre las técnicas con pretendida finalidad sanitaria</em>. Recuperado de:<a href="https://www.conprueba.es/sites/default/files/multimedia/documentos/informes-pseudoterapias_1_1.pdf">https://www.conprueba.es/sites/default/files/multimedia/documentos/informes-pseudoterapias_1_1.pdf</a></p>
<p>López-González, M. A., Ayala-Romera, R., Moreno-Pulido, A. y Fernández-Gómez, M. A. (2019). Revisión Sistemática sobre la efectividad de la Terapia Gestalt. AETG.</p>
<p>Martín, Á. (2011). <em>Manual práctico de psicoterapia</em> Gestalt (7a. ed.). Editorial Desclée de Brouwer.</p>
<p>Martorell, J. L. (2021). Nueva visita a Mordor: 40 años de polémicas en psicoterapia. <em>Revista de Psicoterapia, 32</em>(119), 15-33. <a href="https://doi.org/10.33898/rdp.v32i119.855">https://doi.org/10.33898/rdp.v32i119.855</a></p>
<p>Roubal, J., Francesetti, G., Brownell, P., Melnick, J., y Zeleskov-Djoric, J. (2016). Introduction. Bridging practice and research in gestalt therapy. In J. Roubal (Ed.), <em>Towards a research tradition in gestalt therapy</em> (pp. 1–15). Cambridge Scholars Publishing.</p>
<p>Smith, M. L. y Glass, G. V. (1977). Meta-analysis of psychotherapy outcome studies. <em>American Psychologist, 32</em>(9), 752-760. <a href="https://doi.org/dmx4s8">https://doi.org/dmx4s8</a></p>
<p>Wampold, B.E. (2015). How important are the common factors in psychotherapy? An update. <em>World Psychiatry, 14</em>, 270-277. <a href="http://dx.doi.org/10.1002/wps.20238">http://dx.doi.org/10.1002/wps.20238</a></p>
<p>Publicado por Sonia Ramírez-Reinoso y Lorena Rodríguez-Campo</p>]]></description>
<link>https://blogrevistainvestigacion.aetg.es/?id=contextualización</link>
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<pubDate>Tue, 12 Dec 2023 09:28:00 +0100</pubDate>
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<title><![CDATA[Bienvenida]]></title>
<description><![CDATA[ <p>Con él queremos complementar el trabajo que se está desarrollando para construir esta revista, abriendo un espacio más amplio y cercano donde compartir información, recursos y experiencias acerca del tema que nos ocupa.</p>
<p>Aquí encontraréis publicaciones educativas que os animarán a adentraros en el mundo de la investigación y perderle “el miedo”, así como novedades relacionadas con la investigación en Terapia Gestalt, desde artículos científicos hasta noticias de actualidad.</p>
<p>Os animamos a visitarlo y a trasladarnos cualquier consideración (temática que os gustaría que abordemos, artículo propio o ajeno sobre investigación que os gustaría que publiquemos, etc.) a través del correo electrónico revistaaetg2024@gmail.com</p>
<p>Un afectuoso saludo del equipo del blog.</p>
<p>Lorena Rodríguez-Campo, Marta O’Kelly, Miguel Jiménez, Raquel Ayala y Sonia Ramírez</p>]]></description>
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<pubDate>Mon, 11 Dec 2023 19:48:00 +0100</pubDate>
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